Piden libertad condicional para uno de los presos torturados en Mendoza
Es uno de los jóvenes golpeados por los guardiacárceles en el penal San Felipe. Días atrás se difundió el video que muestra las agresiones.
Ricardo Sánchez, el abogado defensor de uno de los jóvenes que fue torturado en el penal San Felipe de Mendoza, pidió la libertad condicional, dio a conocer hoy Los Andes.
El caso de las agresiones a los internos del establecimiento salió a la luz la semana pasada cuando una organización de derechos humanos dio a conocer videos en los cuales se ve feroz maltrato de los agentes penitenciarios (ver Difunden videos de torturas a presos en una cárcel de Mendoza, 02/02/2011).
William Vargas, de 19 años, está preso por tenencia de estupefacientes, delito con condena de tres años, explicó el abogado defensor. Relató además que cuando el joven podía obtener la libertad condicional, tras ocho meses de prisión, fue atacado por los guardias.
En ese momento, junio de 2010, se le negó la libertad condicional porque se lo sancionó a raíz de que los agentes reportaron incidentes. Pero, en los videos puede verse que en realidad fue golpeado mientras estaba esposado y tendido en el suelo, informa Los Andes.
La golpiza. Vargas aseguró el sábado a la Justicia que fueron tres las golpizas que recibió esa noche y que en la enfermería de la unidad penal, certificaron que no tenía heridas.
Según la declaración del joven, publicada hoy por el diario Uno, los incidentes comenzaron porque se quejó ante autoridades de requisas por el maltrato de un guardia que durante la mañana había roto los anteojos de su madre que lo visitó (ver Declararon reclusos que fueron agredidos en cárcel de Mendoza, 05/02/2011).
Los implicados. El caso ya suma siete detenidos por someter a torturas a reclusos del penal.
El fiscal de delitos complejos, Santiago Garay, imputó el sábado a los dos últimos detenidos por el delito de torturas, con lo cual ya son cuatro los agentes sometidos a proceso por esa imputación, mientras otros dos fueron imputados por omisión de denuncia y un séptimo por vejaciones.

