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Otra vez a prisión, donde pasó más de un tercio de su vida

El hombre tiene 71 años y ya cumplió condenas por más de 25 años. En el último juicio admitió que no puede parar de robar. Fue juzgado por un asalto armado en el que se hizo pasar por ciego.

13 de agosto de 2011 a las 12:01 a. m.
Otra vez a prisión, donde pasó más de un tercio de su vida

La vida de Víctor Castillo (71) es una historia de delincuencia. Ha pasado más de la tercera parte de sus años en la cárcel y vuelve a caer preso por robo, casi siempre armado. A pesar de su edad, pareciera que no puede parar de delinquir, al punto que en febrero de este año volvieron a aprehenderlo cuando intentó cometer otro asalto. Ayer, la Cámara Primera del Crimen de Córdoba lo condenó a siete años de prisión de cumplimiento efectivo en la Cárcel de Bouwer, pese a su avanzada edad. La condena fue por "robo calificado por uso de arma de fuego operativa". Aunque tiene más de 70 años, no le fue concedida la prisión domiciliaria que pidió la defensa y ahora deberá volver al penal que ya lo cuenta como un habitante más. En los últimos años ha estado más tiempo entre rejas que libre.Este último caso se remonta al 8 de febrero último, en horas del mediodía, cuando Castillo ingresó a robar a la empresa Nativa SRL de barrio General Paz. Estaba acompañado por un amigo que consiguió huir.Lo llamativo es que Castillo ingresó al lugar disfrazado de ciego, hasta que sacó a relucir una pistola Browning 9 milímetros, con la que amenazó a los empleados. Pero las tareas de inteligencia o el "dateo" no funcionaron, porque en el lugar no había dinero.El "ciego" trató de escapar cuando llegó la Policía, alertada por un llamado. A la salida del local, el curioso delincuente les gritó a los uniformados que se apuraran, que adentro estaban robando. Superado el "engaño", no tardaron en detenerlo con el bolso de uno de los empleados como único botín. Compulsión. Durante el juicio, salió a la luz la penosa situación del ser humano. Al momento de interrogarlo sobre las condiciones personales, quedó en evidencia que Castillo se ha pasado su vida adulta entrando y saliendo de la cárcel. Más de 25 años acumula en prisión y no consigue salir en libertad un buen tiempo sin volver a reincidir. Entre sus antecedentes penales de los últimos 10 años, registra condenas en las cámaras Cuarta (en 2002), Octava (2007) y ahora en la Primera, ahora por siete años más de prisión. En todos los casos, son delitos contra la propiedad.Al ser interrogado, el acusado reconoció que su propensión a delinquir es compulsiva. Tiene una familia bien constituida, con nueve hijos, de vida decente y que jamás cayeron en el delito. Cuando le preguntaron si no estaba ya "institucionalizado", acostumbrado a vivir en la cárcel, Castillo dijo que no le gusta estar preso, pero que no puede dejar de robar.