Nueve años de prisión al oficial que asesinó a su mujer
Carlos Alberto Matos estaba acusado de homicidio preterintencional de Edith Banegas, pero los jueces lo condenaron por homicidio simple.
El oficial de Policía Carlos Alberto Matos (47) fue condenado ayer a nueve años de prisión por matar a golpes de puño a su concubina Edith Mabel Benegas (49), en el juicio que concluyó ayer en la Cámara 2ª del Crimen de Córdoba. Los vocales cambiaron la figura de la acusación original, que era homicidio preterintencional, por la de homicidio simple, como lo había hecho el fiscal de Cámara, Raúl Gualda, quien además había pedido 10 años de prisión por la muerte de la mujer, por dolo eventual.Según la instrucción, la pareja convivía en barrio Altamira de la ciudad de Córdoba y el 6 de septiembre de 2010 habría terminado en una violenta discusión un entredicho por una presunta infidelidad del uniformado.Matos había convivido durante años con Benegas, quien fue hallada muerta por su hija un día después del crimen.Presuntamente, todo ocurrió luego de un fin de semana en que la pareja buscaba reconciliarse, con un viaje a Villa Carlos Paz. Según el relato de la instrucción, el policía pidió un monto de dinero hacía muchos años a la mujer, pero una vez que obtuvo ese capital se separó. Entonces, Edith ejecutó judicialmente los documentos que tenía para hacerse del crédito."Beto" comenzó a insistir a la mujer para volver, con lo que consiguió retornar al hogar. Tras varios años de relación con no pocos inconvenientes y un supuesto maltrato físico y psicológico, cuatro días antes de la discusión final Edith encontró un mensaje de texto que denotaba una infidelidad del policía.Al regresar de Villa Carlos Paz el domingo, la mujer cenó con sus hijos, quienes la vieron con vida por última vez.Luego, ella desapareció durante todo el lunes, hasta que el martes la hallaron muerta a golpes en su habitación, que estuvo cerrada todas esas horas con un candado, por dentro.En el juicio se ventiló que el acusado sometía a la mujer a maltrato físico y psicológico, según sus hijos que actuaron como querellantes. Matos apareció con marcas de arañazos en su cara y una mano vendada, pero reportó que había sido atacado por unos linderas. Alegatos enfrentados. El fiscal Gualda solicitó que se cambiara la carátula a homicidio simple por dolo eventual, ya que Matos se representó el resultado de la muerte de su mujer, pero siguió adelante con los golpes que al final terminaron con su vida. Por eso, requirió que el policía sea condenado a 10 años de prisión. A su turno, el querellante, Ricardo Moreno, señaló que debía cambiarse la acusación de homicidio preterintencional por la de homicidio calificado por premeditación y alevosía, por lo cual pidió la pena de prisión perpetua.En cambio, el defensor Federico Pizzicari Bordoy sostuvo que el policía actuó en legítima defensa y emoción violenta. Aseguró que Matos no concurrió a cenar, fue descubierto en una infidelidad y, por eso, su mujer lo atacó.Además, dijo que al defenderse la víctima le arrancó una uña de un mordisco. Si no se le otorgaba la absolución, Pizzicari Bordoy pidió que fuera condenado por homicidio preterintencional.

