Nueve años y medio de prisión por el crimen de las 7 puñaladas
Quien le entregó el cuchillo fue condenado a cinco años y cuatro meses de cárcel.
Finalizó ayer el juicio a dos hombres acusados por la brutal muerte de Raúl Alejandro Saravia, quien recibió siete puñaladas la madrugada del 14 de junio de 2009 en barrio Comercial de la capital cordobesa. El autor material fue condenado a nueve años y medio de prisión, mientras que quien le entregó el cuchillo fue considerado partícipe secundario y recibió cinco años y cuatro meses de cárcel. El juicio se celebró en la Cámara Sexta del Crimen, integrada por sus vocales Alberto Crucella (presidente), Julio Guerrero Marín y Daniel Ottonello, más dos jurados escabinos: Mario Freccia y Raúl Pacheco. Por unanimidad, condenaron al responsable de las heridas, David Sebastián Molina (23), y a quien le proveyó el arma, Cristian Ferreyra, quien resultó aliviado al señalar que había entregado el arma pero desconocía las intenciones del matador.El hecho se inició en un baldío, donde la víctima fue abordada por Molina, quien comenzó a discutir airadamente.Luego, Molina se dirigió a la casa de Ferreyra, donde obtuvo un cuchillo. Fue al encuentro de Saravia a quien le asestó siete puñaladas, una de ellas en la cabeza. La causa eficiente de la muerte quedó diagnosticada como "lesión contusa y penetrante encefalocraneana".Como se informó, el juicio se inició el lunes. En la audiencia de ayer, Molina confesó su autoría, pidió perdón a los padres de la víctima y aseguró que no tuvo intención de causar semejante daño.Lo llamativo del cierre de este juicio fue el uso de la "penúltima palabra", concedida a la madre de la víctima, Marta Sanabria. La mujer mostró su pesar al explicar que tuvo que "enterrar en el día de su cumpleaños" a su hijo. "No hay peor dolor", expresó.

