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No cesan los secuestros virtuales en la provincia

Un empresario fue engañado y estuvo a punto de pagar 20 mil pesos por la “liberación” de su hijo. La Policía logró impedirlo.

22 de junio de 2013 a las 12:01 a. m.
No cesan los secuestros virtuales en la provincia

Otra vez, una pesadilla al teléfono. De nuevo, un secuestro virtual, la modalidad delictiva que no cesa en la provincia. Ahora, la víctima fue un empresario de la ciudad de Villa Carlos Paz, al que los delincuentes primero le dijeron que su hijo había sufrido un siniestro vial y luego, cuando ya tenían al hombre preso de un ataque de nervios, le indicaron que el joven en realidad estaba secuestrado y le exigieron una fuerte suma de dinero para “liberarlo”. Todo falso. Por fortuna, familiares del hombre avisaron a tiempo a la Policía que frustró que el delito se consumara por completo.

Según informaron desde la fuerza, el hombre llegó a su oficina de la ciudad de Punilla, donde lo esperaba su secretaria. La mujer le dijo que tenía una llamada de teléfono. Del otro lado de la línea, alguien que decía ser “comisario” avisaba que el hijo del empresario había sufrido un choque de tránsito en la ruta nacional 38.

Sin darle tiempo a reaccionar, los interlocutores cambiaron de tono. Pusieron a un joven al teléfono que, simulando ser el hijo, pedía auxilio. Luego, le indicaron que no existía ningún accidente, sino que el chico había sido secuestrado.

“Cuando yo les pregunté cómo estaba mi hijo, me dijeron que esperara y apareció una voz que dice: ‘Papá ayudame, ayudame’; ahí nomás, me dijeron: ‘La puta que te parió, tengo secuestrado a tu hijo, lo voy a hacer mierda, dame un celular y no lo apagués’”, recordó el ­empresario en declaraciones a ­Cadena 3.

“Cargué nafta y me pidieron que hiciera dos cargas virtuales de 100 pesos a dos celulares”, agregó.

Tomó su auto, reunió el dinero (20 mil pesos) y enfiló hacia la ciudad de Córdoba. Al enterarse el resto de su familia de lo que ocurría, primero localizaron al joven, que estaba sano y a salvo, en libertad y ajeno a ­todo lo que ocurría. Entonces, cuando quisieron avisarle al hombre de que todo era falso, ­se toparon con que tenía su teléfono celular ocupado de manera permanente, por lo que les era imposible entablar contacto con él.

Fue entonces que avisaron a la Policía. Ante esto, se diagramó un operativo con la Caminera para intentar encontrar al empresario en la autopista, objetivo que se cumplió al hallarlo en una estación de servicios de la avenida Fuerza Aérea. Al principio, desesperado, el hombre les dijo a los uniformados que iba a una clínica de la Capital, pero cuando los policías le respondieron que su hijo estaba a salvo, el empresario se dio cuenta de que estaba siendo víctima de un ardid delictivo y detuvo su marcha.

Desde la fuerza aconsejan que jamás se debe dar crédito a una llamada por teléfono en la que un “comisario” informe sobre un accidente de tránsito. Es que nunca se da una noticia así por teléfono. Ante cualquier llamada de este tipo, se debe cortar la comunicación y llamar al 101 para relatar lo sucedido.