Una muerte con muchos interrogantes
En proximidades de San Pedro Norte, encontraron el cadáver de un hombre con un arma sobre el pecho. Tenía un tiro en la sien y dos heridas más, una en el talón y otra en una rodilla.
En las primeras horas de la madrugada de ayer se descubrió un cadáver en una zona de monte del paraje La Laguna, próximo a la localidad de San Pedro Norte. A simple vista, Bruno Saavedra se había suicidado. Un balazo en la sien izquierda y el revólver 22 sobre el pecho así lo indicaban. Hasta allí, un suicidio más. Un informe forense preliminar detectó otras dos heridas, en el talón y la rodilla izquierda. En un principio se pensó que podían ser balas, pero anoche la autopsia determinó que esas heridas no fueron de bala.Primer condimento para la controversia. Y si algo faltaba para aumentar dudas, el brazo derecho de la víctima era ortopédico. Eso llamó la atención de los investigadores.Así planteado, el caso es digno de ser investigado por Hércules Poirot o Miss Marple, los personajes de la novelista británica Agatha Christie. También sería un desafío para Sherlock Holmes, el detective creado por Arthur Conan Doyle en 1887. La síntesis del crimen sería digna, incluso, de una película de Alfred Hitchcock, el "Maestro del suspenso" nacido en Londres el 13 de agosto de 1899 y fallecido en abril de 1980. Enigmas. El hecho ocurrió en el norte de la provincia de Córdoba, caracterizado por asesinatos que se constituyen en verdaderos acertijos (pasó más de una década para que se desentrañe el misterio del gaucho Vera. El hermano confesó el homicidio pero no dijo dónde estaba el cadáver). Muchos de esos crímenes tienen como principales protagonistas a animales (un loro, una reina mora o un burro) que permitieron aclarar varios homicidios. Como en otras oportunidades, el encargado de investigar el hecho es el fiscal de Deán Funes Eduardo Gómez, quien se despertó minutos después de las 4 de la madrugada de ayer cuando le comunicaron del supuesto suicidio. De inmediato, el fiscal solicitó el apoyo de Policía Judicial. En la tarde de ayer, peritos de ese organismo realizaban estudios y buscaron rastros en la casa de la víctima donde, a la hora de la supuesta "desaparición" de Bruno Saavedra, un hombre de 67 años, se encontraban su mujer, su hijo y un nieto "muy robusto" de 18 años. Hasta el momento se habría establecido que la víctima y su mujer dormían en camas separadas. La esposa de Bruno se fue a acostar al filo de la medianoche y el hombre se quedó mirando televisión. No se sabe cómo fue, pero lo cierto es que poco antes de las 4 el hijo y el nieto salieron a pedir ayuda de los vecinos porque Bruno "había desaparecido". Extraño. Lo primero que resultó extraño es que al cabo de pocos minutos, el hijo encontró al padre a unos 400 metros de la casa, en una loma poco accesible y visible en la oscuridad. La víctima yacía tendida en el piso boca arriba y tenía el arma, un revólver calibre 22, sobre el pecho, según los investigadores. Hasta ahí, un "suicidio clavado".Ese no fue el único "cabo suelto" que surgió a partir del descubrimiento del cadáver. ¿Cómo se explica que la galería de la casa fuera baldeada o regada en las primeras horas de la madrugada? ¿Acaso Bruno fue asesinado en ese lugar y luego su cuerpo arrojado a 400 metros?El caso, caratulado por ahora como "muerte de etiología dudosa", parece difícil de resolver y todo apunta a un supuesto homicidio. Otro indicio que abona esa teoría es que había ropa de Bruno recién lavada. Por eso, los agentes de Policía Judicial iban a someterla a una prueba con "luminol", lo que permite establecer si las prendas estuvieron manchadas con sangre. Hipótesis. Si se trata de un crimen, todo apunta a alguien del entorno familiar. La otra hipótesis, la del suicidio, tampoco puede ser descartada. El misterio podría develarse en vísperas de la Navidad. A eso apunta la investigación dirigida por el fiscal Gómez.

