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"Mi viejo era un hombre de bien que ayudaba al barrio"

Jorge Brakin recordó a su padre Simón 81, asesinado a golpes en 2009 durante un asalto domiciliario. Tres jóvenes son juzgados por este cruento homicidio.

12 de junio de 2011 a las 12:01 a. m.
"Mi viejo era un hombre de bien que ayudaba al barrio"

La mañana del martes 22 de diciembre de 2009, los cordobeses recibieron una de esas noticias que hacen sacudir la razón. Un jubilado de 81 años, Simón Brakin, acababa de ser asesinado a golpes por un grupo de jóvenes que ingresó a robar en su casa de barrio Pueyrredón, en la ciudad de Córdoba. El hombre, que se movilizaba con un bastón, había sido atado y sometido a una golpiza muy dura. Su mujer, de 77 años, postrada en una cama, también resultó víctima del ensañamiento de los delincuentes, aunque sobrevivió. ¿Por qué tal brutalidad? ¿Qué necesidad de golpear hasta morir a un jubilado indefenso? Preguntas que buscarán respuestas esta semana, cuando en la Cámara 4ª del Crimen finalice el juicio contra tres jóvenes acusados del crimen.En el banquillo, frente a los jurados populares, están los hermanos Pablo (25) y Carlos Cabral (23) y Cristian Fabián Pereyra (25), sospechados del homicidio. La imputación contra ellos se puede agravar si se comprueba que mataron con la intención de no ser reconocidos.Esto, porque una de las hipótesis más fuertes es que Brakin, un médico amante del ajedrez, los había contratado para que se llevaran en un carro las ramas de un árbol de mora que habían quedado en la vereda. Falta de cultura. "¿Por qué el ensañamiento? Creo que por una cuestión de falta de cultura y por la droga también. Estos chicos, los imputados, eran adictos a todo tipo (de sustancias)", intentó responder el hijo de la víctima, Jorge, en diálogo con este diario. Sin embargo, aclaró que cuando los ahora juzgados fueron detenidos el día del crimen, no se les detectaron en los análisis clínicos restos de drogas o alcohol. "Mi viejo –continuó– era un hombre de bien, que ayudaba mucho en el barrio, atendía gratis a muchos, y seguro que entre ellos estuvieron los padres o los tíos de esta gente (en referencia a los imputados)".Pablo Cabral tiene dos antecedentes por robo y había salido de la cárcel poco antes del crimen. Los otros imputados, aunque nunca fueron condenados, también están sospechados de haber participado en distintos robos, según informó el abogado de la familia Brakin, César Vergelli.En una de las primeras audiencias, declaró la mujer de Pablo, quien al ser consultada sobre a qué se dedicaba, ella contestó: "Sale a robar". A sangre fría. Según la investigación, los asesinos habrían ido el lunes anterior a la casa y observaron qué había en su interior y quiénes vivían (sólo el matrimonio). Al otro día, fueron directo con la idea de robar. Cerca de las 10.30, un carro tirado por un caballo frenó frente a la casa ubicada en Padre Luis Monti 2967. Cuando sorprendieron al jubilado, este comenzó a sufrir una golpiza desde el primer instante. Lo ataron de pies y manos con el cable del teléfono, y también le pusieron una camisa alrededor del cuello.Tras golpear al matrimonio, los asaltantes cargaron en el carro una heladera, un lavarropas, un televisor y un microondas, entre otros elementos. Cubrieron todo con una manta roja que sacaron de la casa.Con diferentes testimonios recogidos en el sector, los uniformados comenzaron a seguir el rastro de los delincuentes. A las horas, fueron cercando a los sospechosos en los asentamientos ubicados a los costados de la última parte de la autopista Ricardo Balbín (ruta 19), cerca de la casa del jubilado.En medio de la huida, los ladrones tuvieron tiempo para buscar un aerosol y pintar de verde el carro, con lo que trataron de despistar a los policías. Pero, los efectivos lo encontraron, al igual que lo robado, en una precaria casa. Ese mismo día fueron detenidas las tres personas ahora juzgadas.En las audiencias se intenta dilucidar si el carro secuestrado fue el único que se utilizó en el asalto o si los ladrones usaron otro. Además, hay que demostrar que los imputados son los que realmente participaron en el robo mortal."Mi viejo fue tan bueno en vida que seguro ahora está en el cielo curando a la gente. Lo asesinaron porque no hay valores humanos, un animal seguro que no mata como lo hicieron con él", cerró Jorge.