"Me pidió que pagáramos las deudas"
Por primera vez, ayer los familiares pudieron hablar con los mineros atrapados. Carolina Lobos dialogó con su padre, quien se manifestó preocupado por las cuentas. Galería de fotos.
Enviado especial a Copiapó, Chile
"Me pidió que le pagáramos las deudas y también me retó porque no estaba yendo a la universidad; y también nos dijimos que nos queríamos mucho y todas esas cosas lindas que quedan entre nosotros", cuenta Carolina Lobos (25), quien hasta ayer hacía 24 días que no hablaba con su padre, Franklin Lobos (53), uno los 33 mineros atrapados en esa boca de más de 700 metros de profundidad de la mina San José, en pleno desierto de Atacama.
El domingo había amanecido con la mala noticia de que la máquina que iba a escarbar el largo hoyo por el que se piensa rescatar a los mineros todavía debe esperar para arrancar (ver despiece). Sin embargo, las cavilaciones trocaron por un palpitar intenso cuando al mediodía se confirmó que un familiar por cada minero iba a poder contactarse con el interior de la mina, a través de un cable de comunicación enviado por una de las sondas (las otras abastecen de oxígeno, agua y alimentos). Fue entonces que, primero, se les consultó a los trabajadores atrapados con quién añoraban hablar. Luego de que eligiera, de a uno, y por un lapso no mayor a los 60 segundos, se produciría la conversación.
Carolina, parada en la carpa que montó su familia, ayer no paraba de relatar los poco más de 30 segundos que duró la conversación con su padre, quien es ex futbolista (entre otros clubes chilenos, jugó en La Serena y en Santiago Wanderers, e integró el seleccionado chileno que participó del campeonato preolímpico de 1984). Contó que él se puso alegre cuando ella le dijo que el técnico de la selección trasandina, Marcelo Bielsa, le había acercado una camiseta autografiada por todo el plantel y dedicada a él, y que también le enviaba saludos el ex goleador Iván Zamorano.
"También nos preguntó cómo andaba la familia y le respondí que, con mi hermana, lo estábamos esperando; y le dije que le cuente historias de fútbol a los otros mineros, así los entretiene", agregó.
Pero se puso un poco más seria cuando recordó que su padre le pidió que no dejara de pagar las cuentas y le reprochó por estar faltando a la universidad, donde estudia ingeniería en control ambiental. "Él comenzó a trabajar en la minería en 2004, porque se terminó lo del fútbol y como todos los jugadores, él no tenía otros estudios. Acá (por San José), está hace cuatros meses y se encarga de manejar el bus que lleva a los mineros; lo contrataron porque las mineras se fijan en ex jugadores para tener buenos equipos en sus campeonatos", contó.
La segunda vez. Carolina agregó que le ordenó a su padre que no vaya a haber una tercera vez. ¿Por qué? En 2007, Franklin quedó 14 horas encerrado en una mina porque una explosión había colapsado el ingreso. Fue rescatado a través de un ducto especial.
La alegría de Lobos era compartida por la mayoría de quienes pudieron dialogar, aunque fuera escaso tiempo, con los mineros atrapados. Señalaron que los notaron de buen ánimo, esperanzados y con ganas de hacer chistes. Entre ellos, estaba Yonni Barrios (50), quien también le dijo a su pareja, Susana Valenzuela Rojas, que pagara las cuentas de la casa. "Está bien, tiene buen ánimo y me contó que están preparando el refugio porque le están por mandar unas colchonetas especiales y algo de ropa; pero a ellos les gusta andar así, \'pelados\', siempre trabajan en cuero adentro de las minas porque dicen que se mueren de calor y que las camisetas se les pegan en la piel".

