Matan a tres hombres en una riña de gallos
Enmascarados con armas fueron los asesinos. Están prófugos. Todo ocurrió en un rancho de Texas, EE.UU., cerca de la frontera con México.
Hombres armados y enmascarados abrieron fuego durante una pelea de gallos en un rancho de Texas, EE.UU., cerca de la frontera con México, y mataron a tres personas e hirieron a otra ocho, informaron autoridades.
Las personas que asistieron a la pelea ilícita corrieron hacia la maleza cuando comenzaron los balazos poco después de la medianoche en un paraje rural cerca de La Blanca, a unos 24 kilómetros al noreste de McAllen. Lupe Treviño, alguacil del condado Hidalgo, dijo que los agentes de policía están en busca de los hombres que dispararon.
Detectives y peritos criminalistas investigan el lugar. En el piso había latas de cerveza y vasos esparcidos cerca del pabellón de lámina corrugada y gradas de madera donde se realizaban las peleas.
La propiedad está ubicada en un área rural donde convergen caminos sin pavimentar y donde jaurías de perros persiguen a los ocasionales vehículos y tractores que pasan entre los sembradíos.
Un sendero estrecho pasa por una cerca que tiene un letrero que prohíbe el paso y por una pequeña casa blanca deshabitada. Más atrás, un trailer destartalado bloquea el panorama.
Treviño dijo a la televisora KRGV-TV que el lugar donde peleaban gallos era grande y estaba bien establecido, con puestos de entrada y gradas.
La oficina del alguacil colocó un centro de mando móvil frente a un sembradío de sandías.
Investigan el porqué. La oficial Gloria Félix dijo que los investigadores no saben qué ocasionó la balacera. Félix no dio detalles sobre las condiciones de los heridos o cuántas personas se encontraban en el lugar durante los hechos.
Para pelear, a los gallos les colocan navajas de metal o púas curvadas en las patas. Los espectadores apuestan por el ave que creen saldrá victoriosa de peleas que en ocasiones duran hasta una hora y terminan con la muerte o mutilación de uno o ambos animales. Luisiana fue el último estado que prohibió las peleas de gallos en 1998.

