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Lo condenaron a 12 años por balear a una niña en la cabeza

Fue el año pasado en barrio Nuestro Hogar III. La chica se salvó providencialmente y hoy sobrevive con un proyectil en el cráneo. El otro asaltante acusado fue absuelto.

25 de octubre de 2012 a las 12:01 a. m.
Lo condenaron a 12 años por balear a una niña en la cabeza
En el banquillo. Juan Ramón y Sebastián Ludueña, durante una audiencia del juicio. El mayor fue condenado; el otro, absuelto (La Voz / Pedro Castillo).

A 12 años y un mes de prisión fue condenado Juan Ramón Ludueña (23) por haber baleado en la cabeza a una niña de 12 años, en barrio Nuestro Hogar III, en febrero del año pasado, para robarle el celular. En cambio, su hermano Carlos Sebastián (21), que lo acompañaba y no habría tenido participación activa, fue absuelto por la duda. El veredicto del jurado popular se conoció ayer por la tarde en la Cámara 7ª del Crimen, integrada por los vocales Roberto Spinka (presidente), Adriana Mandelli y Carlos Ruiz. La condena al mayor de los hermanos fue por la figura "robo calificado" y "tentativa de homicidio".La bala quedó alojada en el cráneo de la niña. Según el veredicto, Juan Ramón Ludueña es quien hirió a la chica que quedó con el proyectil alojado en su cabeza. Estuvo inconsciente varios días en el Hospital de Urgencias y se recuperó. La joven está hoy sana y no sufre mayores secuelas que las de un leve dolor de cabeza. Cruento asalto. La madrugada del 8 de febrero de 2011 "MJS" estaba acompañada por una tía que compartió la condición de víctima del asalto, aunque salió ilesa. Después de comprar cigarrillos se les acercaron los hermanos Ludueña. Tras exigirle la entrega del celular, el mayor de ellos disparó a la frente de la chica, a muy poca distancia. Por suerte, la bala calibre 22 no produjo pérdida de masa encefálica. Pocos días después de la agresión fueron detenidos en barrio Villa El Libertador los dos presuntos agresores, domiciliados a tres cuadras de la casa de familia de la víctima.Durante el debate quedó evidenciado que la víctima y su familia sufrían acoso de vecinos y amenazas en caso de que el menor de los Ludueña no saliera libre. El desarrollo de las audiencias permitió que Sebastián fuera absuelto.