Lo acusan de robar $ 1.700.000 a su empresa
Según la causa, había cobrado un cheque, denunció que sufrió una salidera, pero el dinero fue depositado. Se recuperó casi todo.
Su DNI dice que se llama José Pablo Obando. Tiene 42 años, familia y hasta ayer vivía en un elegante chalet del country La Herradura, en las afueras de la ciudad de Córdoba. Era jerárquico de una empresa proveedora de alimentos en distintas provincias y que en Córdoba le brinda raciones al Paicor. Desde hace pocas horas está preso. Un fiscal lo imputó por estafa y falsa denuncia. En concreto: lo acusa de haber intentado presuntamente robar la friolera de 1.700.000 pesos a la empresa donde trabajaba, fingiendo haber sufrido un asalto callejero. ¿De qué manera? Según la causa judicial, el hombre cobró a nombre de su empresa, Teknofood, un cheque del Ministerio de Desarrollo Social del Gobierno de Córdoba (por los servicios brindados al Paicor). Siempre según la causa, Obando adujo que, a poco de salir de esa repartición pública, sufrió un "asalto" a manos de delincuentes que le llevaron distintas pertenencias, hasta el cheque. Sin embargo, luego habría depositado un monto igual al de ese documento ($ 1.700.000), en una sucursal del Banco Nación sin que la firma para la que trabajaba lo supiera. La cuenta corriente pertenece a un financista. Incluso, de esa cuenta habrían faltado por algunos días un millón de pesos."La mayor parte de ese dinero ya apareció", según confiaron ayer a este diario fuentes de la fiscalía de José Bringas. Los voceros añadieron que habría existido un "arreglo" interno entre el acusado y la propia empresa. Para la Policía, el caso ha quedado esclarecido. Un mes de seguimiento. La investigación se inició el 1º de este mes en la fiscalía de Bringas, en Tribunales II. Aquel viernes, los abogados de la empresa Teknofood (con sede en San Isidro, Buenos Aires) denunciaron que un directivo de la filial en Córdoba Capital les había robado casi dos millones de pesos (en realidad $ 1.700.000) abonados por el Gobierno de Córdoba por servicios prestados al Paicor.Los representantes de la empresa indicaron que su empleado había denunciado un supuesto robo horas antes a manos de delincuentes que lo habían sorprendido en la ciudad de Cór-doba. Pero no le creían. "Los representantes y abogados de la firma, algunos porteños, estaban desesperados. Estuvieron todo el día en la fiscalía. Tenían los rostros desencajados", comentó un informante.La causa recayó en la División Delitos Económicos de la Policía. Los voceros indicaron que la pesquisa avanzó en cuestión de horas y se demostró que el famoso cheque había sido depositado en una sucursal del Banco Nación. Cuando se creía que todo estaba aclarado, la empresa se dio con que de esa cuenta había desaparecido un millón de pesos. Sin embargo, voceros judiciales indicaron que "el 95 por ciento de ese dinero ya apareció"."Cuando se lo fue a buscar a Obando, el tipo había desaparecido", contó una fuente judicial. Y se le dio orden de captura.Casi dos semanas después, Obando fue localizado y detenido. Pesquisas de Delitos Económicos lo apresaron en su casa del complejo La Herradura y quedó imputado por la supuesta autoría de los delitos de estafa y falsa denuncia. Este diario se contactó ayer con los representantes legales de Teknofood en Córdoba, pero no brindaron precisiones.
Otros casos de empleados “infieles”
Bacar. En abril 2005, Marcos Ordóñez robó al menos 315 mil dólares y 60 mil pesos de cajas de seguridad de la empresa Bacar, en Córdoba, donde trabajaba. Al día siguiente, su padre lo entregó a la Justicia y devolvió parte del dinero robado. Marcos entregó otro poco. En 2006, lo condenaron a tres años de prisión condicional por hurto calificado.
Banco de Córdoba. En 2009, se descubrió que un empleado de una sucursal le robó 20 mil pesos al abogado Miguel Ortiz Pellegrini, de su caja de ahorro. El letrado descubrió los faltantes.
Tarjeta Naranja. En 2010 cayó un empleado que estafó a esa firma por casi 100 mil pesos. Robaba las claves de varios clientes y hacía compras por Internet.

