Lo acribillaron de siete balazos en un ajuste
Un joven de 19 años murió tras ser atacado cuando llegaba a una casa de barrio Bella Vista.
"¡Eh, Lucio!", fue lo último que alcanzó a escuchar. Eran casi las 23 del viernes cuando Lucio Ernesto López (19) estaba por ingresar junto con un amigo en la vivienda de Paraguay al 2000, en barrio Bella Vista, de la ciudad de Córdoba.Al momento en que el joven se dio vuelta para ver quién lo llamaba, quien lo había solicitado no le dio tiempo a nada. En contados segundos, una ráfaga de siete balazos se incrustó en el cuerpo de López.El joven, malherido, cayó al suelo, mientras el agresor empezó a correr en medio de la profundidad de la noche.El compañero de la víctima lo llevó raudo hacia el Hospital Misericordia, pero los médicos ya no tenían nada más que hacer por su vida. Estaba muerto.De inmediato, las luces de los patrulleros coparon la cuadra. Desde la madrugada hasta ayer a la mañana, uniformados comandados por el comisario Juan Carlos Toledo y efectivos de Homicidios recorrían la zona y tomaban testimonios entre los vecinos para recabar alguna pista que les permitiera conocer el móvil de semejante ataque.Al parecer, según confió una fuente policial a este diario, López había discutido con una persona conocida del sector por "un asunto de polleras".Tras finalizar el intercambio de palabras, el asesino habría ido a buscar un arma para luego acercarse a la casa y quedarse agazapado a la espera de que López regresara. Cuando vio que el joven llegaba, lo acribilló.Aunque el matador estaría identificado, hasta anoche no se había concretado su detención.Esta hipótesis fue ratificada, en parte, por una joven allegada al muerto, en diálogo con La Voz del Interior. "El que le tiró lo mató por nada, habían tenido una discusión, un roce, pero nada más", apuntó. Y agregó que López "no tenía problemas con casi nadie". "No estudiaba y tampoco trabajaba, pero no 'echaba moco'", completó.Aunque esta supuesta discusión previa era hasta el cierre de esta edición una de las hipótesis principales, las fuentes policiales no se atrevían a aventurar que se trataba de la única línea de investigación.

