La lluvia trajo calma a barrio Ampliación Ferreyra
Un grupo de familiares y amigos de los chicos fallecidos ayer en un choque apedrearon la casa de los vecinos involucrados con el accidente.
Un grupo de vecinos del barrio Ampliación Ferreyra, ubicado en la zona sur de la Capital cordobesa, apedrearon nuevamente esta tarde la casa de las personas relacionadas con el siniestro vial que ayer se cobró la vida de dos jóvenes motociclistas (ver Un choque, dos muertos y furia vecinal en un barrio).
Varias decenas personas arremetieron contra la vivienda de los sospechosos, contra la de sus familiares y contra la comisaría del lugar, enfurecidas por la presunción de que el choque haya sido producto de una picada.
En el lugar debió presentarse la Guardia de Infantería para contenerlos y lograr que la calma regresara al barrio. Pese a eso, la tensión regresó a las 17 y se calmó recién pasadas las 20 cuando comenzó una intensa lluvia en la zona.
Hasta el momento no se sabe cuáles fueron los daños en las casas afectadas, pero se contabilizaron unos cinco policías lesionados.
La mayoría de los manifestantes eran jóvenes y arrojaron contra la Policía piedras y bombas, mientras que desde Infantería contuvieron la situación con balas de goma.
El resto de los vecinos, atemorizados por la situación, no salían de sus casas y temen que la situación empeore nuevamente.
Mientras tanto, Eduardo Gómez (31) y Javier Navarro (30), sospechosos de iniciar el siniestro vial, fueron detenidos ayer e imputados por homicidio culposo por orden del fiscal Víctor Chiapero.
Miedo. Zulma, exsuegra de uno de los imputados, dijo que cuatro familias tuvieron que abandonar el barrio como consecuencia de las represalias de los vecinos.
“No pudimos retirar nada. Nos decían que éramos asesinos, nos trataban como si fuéramos delincuentes. No tenemos la culpa de lo que pasó. Yo no manejaba el auto, mis hijos no manejaban el auto”, dijo a Mitre Córdoba.
“Lo que más me duele es que los familiares de los difuntitos nos dijeran ‘hijo por hijo’, como si tuvieran planeado matar a mis nietos”, relató la mujer, quien lamentó la muerte de los adolescentes.
“Empezaron a romper vidrios, me rompieron todo. Le pido a la Policía que no deje mi casa, para que no me roben. Que se queden con la casa, no me importa, pero yo quiero todas mis cosas”
Ayer.
Amigos y allegados habían estallado en furia e impotencia, y atacado a pedradas la comisaría del barrio y un móvil policial. Luego, quemaron uno de los autos protagonistas del drama.
Hasta el momento no hubo heridos, ni detenidos por los incidentes.

