Ladrones usan un quiosco como cajero
Es un comercio de la ciudad de Río Segundo que ya sufrió ocho asaltos en lo que va del año. El último fue registrado con las cámaras de seguridad del lugar.
Río Segundo. "Tengo miedo de que se sigan repitiendo estos hechos", dice consternada la dueña del quiosco Lorenzo, ubicado en calle Hipólito Yrigoyen y San Martín de la ciudad de Río Segundo, lugar donde el sábado a la mañana, a pocos minutos de abrir sus puertas, fue sorprendida por dos sujetos armados y sufrió así el octavo robo en lo que va de este año, según precisó. En ese último episodio, dos personas con los rostros cubiertos entraron al local y tras amenazarla con un cuchillo de considerables dimensiones se llevaron cerca de mil pesos que había en la caja.Las cámaras de seguridad captaron el momento en que uno de los sujetos, con la cara tapada, amenaza a la víctima con un arma blanca y gestos de violencia. También muestra a otra persona que extrae el dinero de la caja registradora. Y finalmente, en la filmación puede verse cuando ambos delincuentes se retiran del lugar en forma presurosa.La propietaria de este comercio al que los ladrones parecen utilizar como un cajero automático contó que, en otra ocasión, los asaltantes apuntaron a su hija de 11 años con un revólver. Además, relató que, en otros robos que sufrió durante este año le llevaron importantes cantidades de dinero, mercadería, una balanza, la máquina de cortar fiambres y una filmadora, entre otros objetos de valor que encontraron."En los últimos seis meses nos robaron cuatro veces. Y en lo que va del año, el quiosco sufrió ocho robos", contó y confesó que está "desesperada" y que ya no sabe cómo protegerse para evitarlos.El local está ubicado en una zona muy transitada, cerca del centro de la ciudad, y cuenta con rejas, alarma y cámaras de seguridad, pero nada de eso puede evitar que los robos se sucedan.También se quejó del servicio municipal de Resguardo Urbano. Asegura que tras uno de los tantos episodios de inseguridad que le tocó vivir, les pidió que fueran al local al momento de abrir. "Vinieron dos veces y después no volvieron más", declaró.Por último, dijo que nunca recuperó nada de lo robado y que la Policía le responde que no pueden hacer nada. Considera que si se siguen repitiendo estos hechos va a tener que cerrar el negocio.

