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La investigación que necesita un "milagro"

En la jerga judicial, la causa está totalmente "planchada". Las esperanzas están puestas en una pericia que se encargó en 2008 al FBI.

21 de noviembre de 2010 a las 12:02 a. m.
Denise Audrito (Corresponsalía)
La investigación que necesita un "milagro"
El viudo de Nora Dalmasso, Marcelo Macarrón, seguía trabajando como traumatólogo en el club Urú Curé, en el invierno pasado.

Río Cuarto. Se van a cumplir cuatro años de aquel domingo 26 de noviembre de 2006 en que Nora Dalmasso de Macarrón (51) fue hallada desnuda y estrangulada en la cama de su hija, en Villa Golf, barrio residencial de esta ciudad del sur provincial. Desde agosto de 2008 se espera el resultado de un análisis genético encargado al FBI. Y aún no se pudo determinar ni siquiera si la mujer fue abusada. La causa está totalmente "planchada" en los Tribunales provinciales desde que, en febrero, se enviaron unas muestras complementarias que pidió el laboratorio internacional. Se le encargó comparar huellas encontradas en el cuerpo de la víctima y en el cinto de la bata con el que la ahorcaron, con las de los dos imputados, las de su suegro y su marido y las de todos los que ingresaron a la escena del crimen, incluido el propio fiscal que lleva adelante la investigación.La semana pasada, Di Santo adelantó que evalúa el reciente pedido de los abogados de Macarrón para que Argentina exija a Estados Unidos el cumplimiento del acuerdo de cooperación internacional y que el centro de Florida envíe las conclusiones. Aún no determinó de qué modo, pero anticipó que antes de fin de año hará saber al laboratorio que "urge" contar con los análisis y el cotejo de ADN.Los únicos imputados son el pintor Gastón Zárate, bautizado como "el perejil" por una movilización popular, y Facundo Macarrón, el hijo de la víctima.Lo que se sabe de Zárate es que tuvo tres hijos, vive de changas, es fletero y tuvo denuncias cruzadas con su suegra por violencia familiar.En tanto, Facundo terminó este año de cursar las materias de la carrera de Derecho en la Universidad Católica de Córdoba (UCC), tiene 9,32 de promedio y hace poco el fiscal le dio permiso para viajar a Colombia a disertar sobre Derecho Internacional.Villa Golf creció en forma notable desde 2006. La casona de los Macarrón pasa inadvertida frente a las modernas construcciones actuales. El viudo Marcelo Macarrón sigue trabajando como traumatólogo y mantiene intacta su afición por el golf y el rugby (en el invierno, se lo vio atendiendo a jugadores de Urú Curé). ¿Sin salida? Para el abogado de Gastón Zárate, Enrique Zabala, la causa no avanzó porque "la Fiscalía tuvo una visión horizontal del caso, para no dejar ninguna hipótesis afuera, lo que resultó perjudicial; relativizó todas las pruebas en lugar de determinar un sospechoso". "El fiscal valoró en forma diferente las pruebas en contra de uno y otro y las debilitó. En un momento investigó a Marcelo Macarrón y no se animó a imputarlo. A Gastón lo detuvieron por un testimonio, nada más", señaló el abogado Zabala.Para él, la Fiscalía "en su momento deberá responder por qué, en el caso de Zárate, omitió intencionalmente una prueba básica, que es que el testigo que lo había incriminado se desdijo ante los fiscales y la Policía".Criticó que con el envío de muestras al FBI se "burocratizó la causa" y, además, "tampoco se generó credibilidad para que alguien acerque datos". Sus teorías. Para Zabala, "a Nora Dalmasso la estaba esperando en la casa alguien que conocía todos sus movimientos, y la mataron dormida". "No sé si fue pasional o por encargo, pero para mí no fue un abuso sexual. Tampoco se iba a juntar con un amante", señaló. En tanto, Marcelo Brito, abogado de Facundo Macarrón, consideró que el fiscal "está entregado" a la prueba del laboratorio del FBI. Pero fue más allá todavía: dijo que se llegó a esta situación por "la suma de errores" de los colaboradores de la Justicia, y les apuntó a los peritos forenses."Para descubrir la verdad, haría falta un hecho inesperado, casi milagroso", definió Brito.Para este penalista, debería haberse investigado más a quienes trabajaron en la casona o en la seguridad del sector. Mencionó que podrían haber hecho pericias de dentaduras, porque la víctima tenía la marca de una mordida irregular en el pecho. Además, sostuvo que en el cinto de la bata y en el cuerpo de Nora Dalmasso, además de rastros de Marcelo Macarrón (que, según él, se explican por el trato sexual que tuvieron tres días antes del crimen), "había perfiles genéticos como de 10 personas distintas".Finalmente, Brito advirtió que si no se individualiza al autor, habrá que investigar dónde se contaminaron las muestras y "los laboratorios de la Provincia pueden estar en juego".