Juzgarán a un presunto estafador serial
Es un hombre de 43 años que habría engañado a concesionarias con la compra de cuadriciclos. También habría actuado en La Rioja.
Un hombre de 43 años irá a juicio acusado de perpetrar un ingenioso plan de estafas, dirigidas en su mayor parte contra concesionarias dedicadas a la venta de cuadriciclos, en la ciudad de Córdoba. Tras analizar la prueba recolectada, el fiscal de instrucción del Distrito 1 Turno 5, Alejandro Moyano, pidió la citación a juicio del acusado, por considerar que es penalmente responsable del delito de "estafas reiteradas". Según la causa, Gustavo Ramón Leonardo Grau habría actuado con un modo similar en los cuatro hechos que se le imputan. De acuerdo a lo investigado, el acusado se ganaba la confianza de sus futuras víctimas aparentando una gran solvencia económica. Para ello, asistía a reuniones en diferentes autos de gran valor, decía ser apoderado de empresas dedicadas al rubro de semillas y agroquímicos, y presentaba cheques de terceros con cuentas habilitadas en diferentes bancos. Luego, convencía a los damnificados para que le entregaran los rodados, abonando sólo una pequeña parte de su valor. Al tener los cuadriciclos en su poder, el presunto estafador desaparecía y los cheques rebotaban. Grau se habría apropiado así de unos ocho vehículos (valuados entre 40 mil y 80 mil pesos cada uno). Las estafas. El primer caso por el que se acusa a Grau comenzó a gestarse en diciembre de 2007, en la provincia de La Rioja. Allí, el acusado se presentó como presidente de una mutual y ofreció comprar un inmueble de cuatro hectáreas a un hombre apellidado Lombardo. Según consta en el expediente, el imputado aparentaba ser un hombre rico y acudía a reuniones con Lombardo en tres vehículos diferentes: una camioneta Dodge Ram, otra Audi, y una coupe M6 marca BMW. Semanas más tarde, Grau le manifestó a Lombardo que quería hacer algunas mejoras sobre el inmueble antes de realizar la compra, por lo que el propietario le firmó un poder. Además, los hombres pactaron la venta de dos armas de fuego por un valor de 1.500 dólares. Antes de pagarlas, siempre según la elevación a juicio, Grau habría solicitado probarlas un tiempo antes de adquirirlas, pero finalmente desapareció sin abonar ni un peso.Según determinó la investigación, Grau habría comprado cuadriciclos en diferentes concesionarias de la ciudad de Córdoba a partir del 2007. El accionar denunciado fue similar: el imputado se presentaba como apoderado de importantes empresas, llegaba en autos de gran valor, y ofrecía comprar varios cuadriciclos con cheques de terceros. Desde las concesionarias investigaban la existencia de las empresas a las que Grau decía representar, se cercioraban de que el comprador no figurara en el Veraz ni en el Seven, y corroboraban las cuentas bancarias de los cheques que ofrecía. Todo estaba en orden.Confirmado esto, el acusado pagaba un pequeño porcentaje de la transacción en efectivo y se comprometía a pagar el resto con cheques con diferentes vencimientos. Al ingresar el pago del primer cheque sin problemas, el comprador regresaba a la concesionaria y retiraba más cuadriciclos antes del vencimiento del segundo cheque. Las concesionarias accedían a estos pedidos por la confianza que había logrado generar Grau.Sin embargo, a la hora de cobrar la segunda orden de pago, la cuenta bancaria ya no tenía fondos. Lo mismo ocurría con los demás cheques sucesivos.Con esta maniobra, el imputado se habría apoderado de unos ocho cuadriciclos, según la investigación.

