A juicio oral por anunciar falsamente existencia de bomba
Es un joven que tendrá que afrontar un juicio oral por el delito de "intimidación pública".
Un joven empleado que alertó falsamente sobre la existencia de una bomba en dependencias de la empresa Buquebus, en el puerto metropolitano, tendrá que afrontar un juicio oral por el delito de "intimidación pública" y podría ser condenado a penas que llegan a los seis años de prisión.El fiscal federal Federico Delgado le reclamó al juez Sergio Torres que de por concluida la instrucción de la causa y eleve a juicio el sumario en el que Diego Emmanuel Cibeira está acusado.En un dictamen de nueve carillas, Delgado responsabilizó a Cibeira por los hechos ocurridos el 1 de abril último, minutos antes de las 17, cuando en Prefectura Naval se recibió un mensaje que alertaba sobre la existencia de una bomba en la terminal de la empresa Buquebus, en el puerto.Los efectivos constataron que la llamada provenía de un teléfono público "ubicado en el área de acceso a la terminal de pasajeros de la empresa", situada en Antártida Argentina 821.A raíz de la amenaza, "personal de explosivos de esa fuerza inspeccionó con la ayuda de perros especializados, la totalidad de la Terminal y los buques \'Silvia Ana L.\' y \'Patricia Olivia II\' que se encontraban amarrados, sin que se haya encontrado ningún artefacto explosivo".No conforme con la intimidación, una semana después -el 7 de abril apenas unos minutos después de la primera llamada- Cibeira, según la pesquisa, repitió la amenaza con las mismas palabras lo que hizo necesario una nueva inspección.Esa vez, también con la ayuda de perros especializados, fue inspeccionada "la totalidad de la Terminal y los buques \'Juan Patricio\' y \'Al Bayzin\' que se encontraban amarrados, sin que se haya encontrado ningún artefacto explosivo".Pese a que las cámaras de seguridad lo mostraban abandonando el predio de estacionamiento en el que debía cumplir funciones y dirigirse al lugar del teléfono público, el joven acusado negó ser el autor de las llamadas y dijo que "seguramente iba al baño o a tomar un refrigerio, ya que contaba con descansos de media hora".Descargo. En su descargo sostuvo que "era imposible que hubiese llamado porque su función era dirigir el tránsito en la playa de estacionamiento, así como resguardar y proteger a las personas que transitaban por ese lugar".Sin embargo, el representante del ministerio público citó abundante prueba que incrimina a Cibeira y "un análisis espectográfico, el cual se realiza en base al estudio de las formantes del habla, concluyen que todas las grabaciones compartían la altura tonal y contenido energético, lo que indicaba la presencia de un tracto vocal concordante", según Delgado.El fiscal concluyó que "todas las palabras objeto de estudio fueron pronunciadas por la misma persona, Diego Emmanuel Cibeira" y analizó que las amenazas "entorpecieron el normal funcionamiento de dos buques, ya que se vieron retrasados los horarios de salida y llegada", por lo que le imputó la afectación de un servicio público y la "intimidación para infundir temor".En consecuencia, el fiscal, quien tenía delegada la pesquisa, indicó al juez Torres: "En tales condiciones, consideró fundamentada la elevación a juicio de las presentes actuaciones y haciendo uso de la representación que como Ministerio Público Fiscal me fuera otorgada doy por concluida la presente instrucción" y pidió que "se eleve a juicio la causa".

