Instancia clave por la "herencia maldita"
Estudian ADN de dos supuestos nietos que viven en Río Cuarto. En menos de 60 días se conocerían los resultados de las pruebas que permitirían comprobar la filiación y su derecho a una fortuna que supera los 400 millones de dólares.
Río Cuarto. Con orden judicial les practicaron ayer una prueba de ADN (hisopado bucal) a Juan Carlos Guzmán (56) y Gladys Ángela Guzmán (67), dos humildes riocuartenses que dicen ser nietos de Juan Feliciano Manubens Calvet, el millonario hacendado de Villa Dolores. Según su abogado, Enrique Zabala, ese estudio es complementario de un acto realizado el 15 de septiembre, día en que las partes en juicio por la herencia tomaron muestras de los restos óseos (fémur) del padre de los Guzmán, exhumados el año pasado en Río Cuarto. Estimó que en menos de 60 días se conocerían los resultados de las pruebas que permitirían comprobar la filiación de sus clientes y su derecho a una herencia que supera los 400 millones de dólares.La causa de la sucesión, que lleva 29 años, está en el Juzgado Civil y Comercial de 32ª Nominación de Córdoba, a cargo de Osvaldo Pereyra Esquivel. Los hermanos riocuartenses suponen que su papá, Angel Humberto Guzmán, nació a raíz de una relación que tuvo el millonario, a los 16 años, con una criada, 10 años mayor, su abuela Brígida. La mujer habría sido empleada doméstica en la estancia Los Cerrillos de los Manubens en Traslasierra. Zabala señaló que decidió tomar el caso tras hacerle un estudio de sangre a Juan Carlos Guzmán y comprobar que su cromosoma Y (línea paterna) "dio identidad total en sus marcadores genéticos con los de los Manubens Calvet, ya determinados en la causa" "No tengo dudas de que los hermanos son Manubens Calvet, si son sobrinos, ya tendrían el mismo derecho que quienes están administrando la herencia; pero creemos que son nietos, herederos directos, y sus derechos excluirían a todos los demás", afirmó Zabala. Juan Carlos y Gladys Guzmán tienen otro hermano, discapacitado, cuyos familiares han hecho un planteo judicial independiente. La historia que cuentan es la misma. Sostienen que antes de hacer fortuna y contraer la sífilis que lo dejaría estéril, Juan Feliciano Manubens tuvo relaciones con su abuela Brígida, quien huyó a Río Cuarto en 1921. En la Villa La Colmena crió a su hijo, Ángel, que estuvo preso y murió de leucemia a los 42 años. Historias. En 1983, el periodista Amílcar Romero, de Perfil , descubrió la existencia de una presunta hija natural de Juan Feliciano Manubens Calvet, que se llamaría Blanca Guzmán y tendría una hija, mujer, en Río Cuarto. En su libro sobre la "herencia maldita", menciona que, según versiones, los hermanos Manubens, José y Juan, en su adolescencia, habrían dejado embarazadas a dos jóvenes. Cita que el ex secretario privado de la primera intendencia de Manubens, Juan Valera, hace 20 años le aseguró que Blanca Guzmán (quien resultaría prima de Ángel Humberto Guzmán) era "el vivo retrato" de Juan Feliciano. Y que en Dolores "todo el mundo decía que los Manubens se habían metido en líos con unas chinitas". Desde Río Cuarto, Gladys y Juan Guzmán aseguran que en su casa siempre se comentó que su abuela, Brígida, quedó embarazada del hijo del patrón cuando tenía 27 años. Y que le habrían ofrecido "dos leguas de campo para que entregara el bebé", pero ella huyó con sus hermanos a Río Cuarto.Creen haber conocido al hacendado porque recuerdan que, cuando su papá estuvo preso en el Penal San Martín, y ellos vivían en Córdoba (en Soldado Ruiz 1750), un hombre llegaba a su casa en un auto negro, les llevaba mercadería, frazadas y camisetas. Aseguran que, cuando cumplió su condena, su papá fue a Villa Dolores pero "no duró ni tres meses". "Después de eso el Manubens no nos mandó más nada", sostienen. Los supuestos nietos del millonario viven en una humilde casa en Río Cuarto. Gladys es separada y tiene una hija discapacitada. Juan Carlos vive de changas, tiene dos hijas y dos nietos.

