Imputan a joven detenido y no cesa conmoción
El sospechoso quedó imputado por el fiscal. Las víctimas siguen internadas, dos de ellas en estado muy delicado.
Hernando. La salvaje golpiza que recibieron cuatro ancianos de esta localidad durante un asalto domiciliario, el sábado pasado, sigue provocando indignación en los vecinos. Anoche seguían internados los hermanos Juan Carlos (99) y Ema Ferraris (92); el sobrino de ambos, Ernesto Ferraris (72) y una mujer que visitaba la vivienda en ese momento, "Coca" de Castellano (75). Estos últimos dos permanecían en estado delicado en la ciudad de Córdoba.
En tanto, ayer se confirmó que el fiscal Alejandro Carballo imputó por lesiones graves calificadas y robo calificado, entre otros delitos, a Alfredo Jorge Albornoz, de 28 años, vecino de Hernando. El individuo fue detenido por detectives de la Departamental Tercero Arriba.
El imputado tiene antecedentes policiales, como un arrebato contra una mujer de 65 años. Al momento de ser detenido, tenía una venda en una mano lastimada. Se presume que habría sido producto de los golpes, según fuentes del caso. En su casa "se hallaron elementos que lo comprometerían" como prendas y algunas pertenencias que podrían ser de las víctimas.Albornoz sería el sujeto al que vieron salir con una gorra de la casa y que se le cayó. Los pesquisas trabajan en la búsqueda de otro sospechoso del violento asalto.
"Es inocente". Ayer, familiares de Albornoz salieron a defender su inocencia por algunas radios de Río Tercero y Hernando. El comisario Antonio Krsul comentó a este diario que los hermanos Juan Carlos y Ema seguían internados en Hernando, con su salud estable, recuperándose de los traumatismos recibidos. Mientras, resaltó que Ida Ferraris (96), hermana de ambos, "no había sido golpeada".
Las otras dos víctimas permanecen en el Sanatorio Allende, de la ciudad Capital.
Para los uniformados está claro que el motivo del feroz hecho fue el robo. Los ladrones buscaban un supuesto dinero en la casa. El mal dato habría tenido relación con la presencia de una vetusta caja fuerte ubicada en un rincón de ese inmueble, que los dueños ni siquiera recuerdan dónde estaría la llave, ya que sería sólo una reliquia de adorno.
Ayer, el fiscal inspeccionó el inmueble donde ocurrió todo y verificó cómo los peritos levantaban rastros.

