Huyó tras atropellarlo y dejarlo paralítico
Un joven de 21 años permanece internado hace un mes, postrado en una cama del Hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba. El automovilista, conductor de un Volkswagen Senda, escapó sin ayudarlo.
La noche del domingo 25 de noviembre hacía ya buen rato que había trocado a lunes. Eran las 3.40 de la madrugada de aquel feriado cuando Gonzalo Moya (21) tomó su moto y salió de su casa de barrio San Vicente rumbo a la casa de su novia. El joven vive junto con su madre, quien trabaja de manera independiente, y un hermano, y con su sueldo como empleado de un supermercado era el principal proveedor a la casa familiar. Era, porque aquella madrugada, jamás llegó a la casa de su novia. "Pasé el puente Sarmiento, bulevar Guzmán e iba por calle Oncativo cuando un auto Volkswagen Senda oscuro y con los vidrios polarizados, que estaba estacionado a un costado, sin las luces prendidas, dobló en 'u' y me chocó", recuerda hoy el joven, que desde entonces está en una cama del Hospital de Urgencias.Fue imposible para él evitar el choque. Colisionó en el guardabarro delantero izquierdo y quedó desparramado en el asfalto. El conductor del Senda jamás frenó. Aceleró más, cruzó un semáforo en rojo del bulevar Guzmán y se perdió de vista. Eso le contaron los playeros de una estación de servicios cercana y una travesti a Mónica, la madre de Gonzalo, que hoy vive más en el Urgencias que en su casa.La travesti corrió los pocos metros que la separaban del Urgencias y pidió ayuda a un guardia policía. Una ambulancia levantó a Gonzalo y lo llevó hacia la guardia del principal centro de emergencias de la provincia. De allí, Gonzalo ya no pudo salir hasta hoy. Los médicos le diagnosticaron que había sufrido la rotura en tres partes de su columna. Afectó la médula y quedó paralítico, le avisaron. Vía crucis. A partir de entonces, empezó un doble calvario para él y su madre. Se enfrentan ante el desafío de una rehabilitación que es una incógnita y ante la búsqueda, hasta ahora sin resultados en Accidentología Vial, del conductor que huyó tras embestirlo y dejarlo malherido, sin siquiera frenar para ayudarlo. Tras el shock inicial por la noticia de que todo había cambiado, sin certezas de si será para siempre o si alguna vez Gonzalo podrá recuperar la sensibilidad en sus piernas, Mónica está aprendiendo de a poco el duro camino. Ya buscó un certificado de discapacidad y se pregunta cómo va a poder adaptar para su hijo la casa que alquila en San Vicente. También, de dónde van a salir los fondos que le permitan costear el tratamiento y parar la olla en una casa que siempre estuvo flaca de ingresos. Sabe que en un comienzo, su hijo necesitará todo de ella y de su hermano."Que ese conductor que escapó sepa que nos cambió la vida, que se dé cuenta de lo que le hizo a mi hijo, por favor, que algún chapista que haya arreglado un Senda oscuro abollado en el guardabarros izquierdo, que avise", implora la madre. Para ello, recuerda que se trató del 25 de noviembre pasado, por lo que si el fugitivo lo llevó a un taller, debe haber sido hace un mes, supone.Según le dijeron en Accidentología Vial, donde se instruye el sumario de la causa, las promocionadas cámaras de seguridad pública instaladas en la zona, y que son monitoreadas por la Provincia, no funcionaban al momento del siniestro vial. Ahora se están rastreando filmaciones privadas de comercios ubicados en el sector.Quien pueda aportar datos sobre el/la conductor/a prófugo/a, deberá comunicarse con la Unidad Judicial de Accidentología Vial: (0351) 433-1468.

