Temas del día:

Herencia de sangre

Federico Gordon es un delin­cuen­­­te de la “pesada”, pero jamás igualará a su padre, secuestrador y sicario del Estado.

25 de marzo de 2012 a las 12:01 a. m.
Herencia de sangre

Federico Gordon es un delin­cuen­­­te de la "pesada", pero jamás igualará a su padre, secuestrador y sicario del Estado. Aníbal Gordon es sinónimo de secuestro y muerte. De delincuente común, pasó a ser agente de la Side y asesino a sueldo del Estado que eliminó a dirigentes sindicales y políticos, entre ellos a José Ignacio Rucci, conductor nacional de la CGT, de Sergio Frondizi, rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), hermano del ex presidente Arturo Frondizi. Esos crímenes los perpetró en su condición de jefe de escuadrón de la muerte Triple "A", organización parapolicial creada por José López Rega, un cabo primero expulsado de la Policía Federal, valet de Juan Domingo Perón y sobre quien ejerció tanta influencia que llegó a ser ministro de Bienestar Social. Gordon, asesino adaptable a cualquier circunstancia, apañado por elementos de la dictadura y de encumbrados policías de Córdoba que le daban protección, continuó su carrera criminal que entró en decadencia cuando secuestró al dirigente nacionalista Guillermo Patricio Kelly, el 24 de agosto de 1983, meses antes de la reinstauración del régimen democrático. Tres años más tarde, fue condenado a 16 años de prisión. Y el 13 de septiembre de 1987, murió en la cárcel, afectado por un cáncer de pulmón.