Guardiacárceles tras las rejas por torturas
Habrían encerrado en un horno y picaneado a un recluso. A disposición del fiscal Carlos Matheu, están imputados por severidades y vejaciones agravadas.
Dos guardiacárceles del establecimiento penitenciario de Bouwer pasaron del otro lado de las rejas luego de que el fiscal de Distrito III, Turno 6, Carlos Matheu, ordenara su detención porque supuestamente habían torturado de manera reiterada a un detenido. Entre los vejámenes denunciados por la víctima, un hombre de 43 años que trabaja en el sector Panadería del penal, llamó la atención que lo hayan encerrado en el horno de la panificadora. Todo habría comenzado como una broma de mal gusto, pero luego el tenor de los apremios no dejó dudas: el recluso sufrió la quemadura de sus nudillos porque le aplicaron electricidad con una suerte de picana. Además, el denunciante aseguró que lo ataron de pies y manos y lo golpearon.Luego de soportar ese trato durante varios meses, el hombre que está procesado por una tentativa de robo y por gozar de buena conducta recibe un tratamiento que le permite el trabajo en la panadería, se decidió a hacer la denuncia. La decisión de Matheu tuvo su fundamento en el informe del médico forense que fue contundente en cuanto a las lesiones sufridas por el interno.Por esto, el fiscal decidió detener el viernes a los dos uniformados, cuya identidad no trascendió, al igual que la del recluso. Procesó a los dos guardiacárceles por severidades agravadas y vejámenes ilegales agravados, dos figuras penales que pueden costarles una condena de prisión efectiva. Ayer, con presencia de sus abogados, ambos fueron indagados por Matheu. El agravamiento de la conducta de los guardianes, es por su condición de integrantes de una fuerza de seguridad y porque tenían a su cargo al recluso al que torturaron. Debían cuidarlo y lo maltrataron.De acuerdo con los primeros indicios surgidos desde la Fiscalía, el maltrato se inició hace varios meses e incluyó la aplicación de una picana en los nudillos del interno. Ayer Matheu explicó que para eso se habría utilizado un "capacitor", aparato que emite 220 voltios y se utiliza en la cárcel para arrancar algunos motores. Además de esto, genera calor, lo que le produjo las quemaduras a la víctima, constatadas por el forense.Los procesados son dos guardiacárceles jóvenes e ingresaron al Servicio Penitenciario de Córdoba hace unos seis años.
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