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Fingió su rapto para extorsionar a su novia

Agobiado por deudas, el hombre le dijo que lo habían secuestrado. Le tendieron una trampa y cayó. Tercer caso "trucho" en 2012.

21 de junio de 2012 a las 12:01 a. m.
Fingió su rapto para extorsionar a su novia
Trampa. El supuesto secuestrado fue detenido no bien sacó el dinero del tacho de basura en la plaza (LaVoz).

La mujer acababa de almorzar cuando recibió el primer mensaje de texto en el celular. El rostro se le iluminó al ver que el SMS era de su novio. Sin embargo, en segundos se paralizó cuando leyó: "Amor, me tienen secuestrado. Juntá plata para que me liberen con vida". Los mensajes fueron sucediéndose, uno tras otro. Todos con el mismo tenor. Desesperada, desoyó la recomendación del muchacho y llamó a la Policía de Córdoba. El caso, desde el arranque, sonaba raro para los pesquisas; sin embargo, había que investigar y determinar qué había sucedido. Así fue que se tramó un ardid y, un día después, los pesquisas descubrieron al mismo "desaparecido" recogiendo el dinero del rescate frente a la Terminal de Ómnibus de la capital provincial. Por estas horas, el hombre ya está preso en la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA), imputado por tentativa de extorsión. Y soltero otra vez, claro.Con este caso, ya son tres los falsos secuestros denunciados en lo que va de 2012, confiaron fuentes de Jefatura policial. "Amor, pagá por favor". En este último hecho, todo se inició el lunes a la tarde, cuando una mujer de 46 años, empleada de una compañía telefónica y domiciliada en barrio Coronel Olmedo, denunció en medio de un ataque de pánico que su novio, de 32, estaba secuestrado. Hacía unos seis meses que estaban juntos. A los policías les dijo que estaba recibiendo mensajes de texto del muchacho, en los que decía que una banda de delincuentes lo había secuestrado y, para liberarlo, debía pagar una fortuna en dólares. El dinero tenía que ser arrojado, dentro de una bolsa, en un cesto de basura de la Plaza de los Niños, a un costado de la Terminal.Siguiendo el protocolo para este tipo de casos, se dio parte a la Justicia Federal. Fue el fiscal Enrique Senestrari quien se puso al frente de la causa y convocó a la División Antisecuestro de la Policía provincial. "Todo sonaba muy burdo desde el vamos. Sobre todo por los mensajes de texto por celular. Pero no había que descartar nada porque el hombre estaba desaparecido", comentó una fuente de la pesquisa. La investigación arrancó. Se hicieron rastreos telefónicos y distintas averiguaciones que iban echando luz sobre el caso lentamente. Mientras, a la mujer le decían que respondiera los mensajes y fuera ofreciendo montos inferiores. Ante las dudas del caso, el fiscal se las jugó: "Que la mujer entregue dinero y detengan a quien recoja el botín". Ya era la mañana del martes. Y así se hizo. La mujer fue a la plaza y puso la bolsa en un cesto de basura. Al cabo de un rato, apareció un hombre enfundado en abrigos que, tras revisar distintos tachos, tomó una bolsa y partió rápido. A los pocos metros, policías de civil le cruzaron el paso. Se trataba del supuesto secuestrado, que quedó pálido. Según fuentes del caso, el hombre, oriundo de Cura Brochero, tenía muchas deudas. Durante su presunto cautiverio, permaneció escondido en un hospedaje de Alta Córdoba.

Engaños y verdades en 2012

Casos truchos. Los casos de falsos secuestros en Córdoba son más usuales de lo que se sospecha. En 2012 ya hubo dos casos falsos: por un lado, una mujer que fingió su rapto para sacarle dinero a su marido; y, por otro lado, un adolescente que hizo lo mismo, pero con su padre. En estos casos, según fuentes policiales, no mediaron mensajes de texto, sino llamadas telefónicas.

Caso verdadero. Un comerciante del rubro de la panificación fue secuestrado por delincuentes a la salida del Casino de Villa Carlos Paz y fue liberado horas después, luego de que su esposa pagara un rescate de unos 5.500 pesos en Córdoba capital. Por ese caso se detuvo a un hombre y a una mujer. La joven, precisamente, está sospechada de haber seducido al empresario en el Casino. Cuando se retiraban juntos, fueron captados por una banda. El hombre fue "paseado" en una 4x4 por el valle de Punilla, hasta que fue liberado cerca del paredón del dique. El resto de la banda no cayó.