Final feliz para el caballo que iba a ser sacrificado
Tras la repercusión mediática, apareció ayer el dueño del animal. Deberá pagar una multa y marcarlo para poder identificarlo.
Las Varillas. Un final feliz tuvo ayer la historia del caballo que iba a ser sacrificado en Las Varillas, ciudad ubicada a 171 kilómetros al sureste de la Capital provincial. Tras la repercusión mediática que tuvo el caso, finalmente ayer apareció el dueño del animal que había sido encontrado suelto y sin ninguna identificación en la vía pública de esa ciudad del este cordobés.De acuerdo con lo informado, el propietario tendrá que pagar la multa y se comprometió a marcarlo como lo establece la normativa vigente a nivel provincial. Justamente, fue la falta de marca la que hizo que no se pudiera identificar al propietario y que el animal haya estado amenazado con ser enviado al frigorífico.En efecto, la Municipalidad de Las Varillas emitió el lunes un comunicado que era casi una sentencia de muerte para el caballo. "La restitución a los mismos (por los propietarios del equino) se realizará luego de que se efectúe el pago correspondiente por la falta cometida o se despachará a frigorífico si no es reclamado o no se pueda determinar su propietario", decía el texto.Miriam Camusso, responsable de Prensa y Difusión de la Municipalidad de Las Varillas, indicó que el equino fue restituido ayer al dueño por personal de Inspección Municipal. La funcionaria precisó además que "el propietario desconoció cómo se le escapó el animal, al que aún no le había realizado la marca obligatoria, a pesar de haber cumplido con los trámites correspondientes ante la oficina de Señales y Marcas". Animales sueltos. La presencia de animales sueltos representa un grave riesgo para las personas que transitan por las calles y rutas que atraviesan los pueblos del interior provincial. Este diario pudo ver ayer a cuatro caballos pastoreando a pocos metros de la rotonda de ingreso a Las Varillas, en el sector norte de esa localidad. Los animales estaban en el predio del ex ferrocarril atados con una soga, pero no había ninguna persona que los cuidara.La mayoría de los municipios tienen ordenanzas que sancionan este tipo de irregularidades. Camusso señaló que estas situaciones son comunes y que, en esos casos, personal municipal retira al ejemplar de la vía pública para evitar posibles accidentes y se pueda cuidar, al mismo tiempo, el estado del animal. "Esta irregularidad pone en riesgo la vida de terceros y se trata de una actitud irresponsable por parte de sus dueños", afirmó la funcionaria.

