El fallo por el crimen de Tosello debe esperar una semana más
Ayer se suspendieron los alegatos por un pedido del fiscal, quien solicitó nuevas pericias. En la próxima audiencia podría haber veredicto.
En las próximas 72 horas se harán nuevas pericias solicitadas por el fiscal de Cámara, lo cual suspendió ayer la jornada de alegatos en el juicio por el crimen de Silvio Nicolás Tosello (38), quien falleció luego de que el acusado, Carlos Nicolás Airaldi (26), le aplicara una trompada. La calificación de homicidio preterintencional sigue firme en este juicio comenzado el 27 de abril a cargo del juez Daniel Ottonello. La suspensión de la jornada de ayer se debió a que el fiscal Marcelo Altamirano solicitó en las últimas horas una ampliación de pruebas, consistentes en dos pericias ambientales a los domicilios de víctima y victimario, reunidos por un simple accidente de tránsito en la madrugada del 5 de septiembre de 2009 en la avenida principal de Unquillo. La intención de Altamirano sería que una psicóloga forense evalúe de qué manera vive Airaldi, su ámbito de convivencia y con quiénes se relaciona.Por el lado del domicilio de Tosello, se buscaría verificar las condiciones de vida que llevan los familiares de la víctima. Como se publicó ayer, se trata de una familia de seis hermanos sobrevivientes, una madre con un cuadro depresivo y el padre que falleció en diciembre último. Según apuntó Trinidad (33), una de la hermanas de Nicolás Tosello, el fallecido – representante de una marca de motos en Córdoba – era el eje de la familia ya que se ocupaba de las necesidades de todos ellos.El juicio oral y público llega luego de más de dos años de instrucción y tras el cambio de carátula de homicidio simple a preterintencional (dañar sin voluntad de matar), que dejó libre días después a Airaldi.El hecho se resume en un insignificante accidente de tránsito que derivó en una supuesta discusión y en la violenta trompada de Airaldi a Tosello por la cual la víctima sufrió la fractura de su mandíbula y cayó noqueado para partirse el cráneo contra el asfalto. Las secuelas neurológicas irreversibles derivaron dos días después en su muerte.

