Esposo de Marita Verón dijo que policías lo "acosaron" para que se inculpe por secuestro
Pidió justicia por la mujer desaparecida. Dijo que la relación con la familia de su esposa fue “complicada” durante un tiempo.
David Catalán, esposo de María de los Ángeles "Marita" Verón, aseguró hoy que agentes de la Policía tucumana lo "acosaron" para que se adjudicara la desaparición de la joven, tras lo cual pidió justicia y la "aparición de Marita".
Catalán, padre de la hija de Verón, declaró por primera vez ante el tribunal que juzga a trece personas por el rapto y sometimiento a la prostitución de la mujer, y según fuentes judiciales volverá al estrado mañana para completar su testimonio y afrontar un pedido de careo con Susana Trimarco y otra testigo.
El testigo aseguró que la policía lo presionó para que se declare responsable de la desaparición y dijo que lo "acosaron", pero no aportó mayores precisiones.
Además, resaltó que participó en la búsqueda de Verón, incluso en zona de cañaverales, y en las marchas que se realizaron en Tucumán en reclamo de Justicia.
Amor. Catalán dijo que la desaparición de su pareja lo "afectó en todo". "La luchamos para seguir adelante, pero mi vida no es buena porque me falta la persona que amo", acotó, y recordó que Verón "tenía un carácter fuerte pero era muy alegre y tenía a su hija impecable igual que la casa, porque era muy trabajadora".
El joven ratificó que Verón "nunca fue una prostituta ni ninguna de sus amigas, ni yo le fui infiel".
Cuestiones familiares. Catalán confirmó que se fue de la casa de los Verón pocas semanas después del secuestro a pedido de Susana Trimarco y que hubo momentos de discusión familiar durante la relación con la joven, especialmente al quedar embarazada, oportunidad en que mencionó la posibilidad de un aborto, aunque aclaró que todo "fue un mal entendido".
La relación con la familia Verón-Trimarco fue "complicada", según su relato, hasta que le compraron herramientas para que realice trabajos de herrería ya que estaba desocupado y comenzaron a ayudarlos económicamente.
En su declaración, confirmó que el día de la desaparición Verón iba a ir a la Maternidad para pedir turno para la colocación de un Dispositivo Intrauterino (DIU).
Asimismo, manifestó que recibió llamados telefónicos de personas que le dijeron que la habían visto subir a un auto rojo Duna de la remisería Cinco Estrellas, similar al descripto en la causa de la empresa de Rubén Ale, y luego deambular por una localidad cercana a la capital tucumana, hecho que se investiga en la causa como el segundo secuestro, ante la presunción de que se pudo fugar transitoriamente de sus captores.
"Ella no tenía motivos para estar celosa, nunca hubo maltrato entre nosotros, porque arreglábamos los problemas conversando. Lo último que me dijo fue ˜chau mi amor, nos vemos después˜, pero no supe más de ella", recordó Catalán.
"Lo único que quiero es justicia y quiero que mi hija tenga a su madre, que aparezca Marita", agregó.

