Empapelan Alta Córdoba con el identikit del "violador de las sábanas"
Los propios vecinos del barrio habrían colgado los carteles con la imagen del presunto abusador serial. Ya se registraron tres casos en ese sector de la ciudad. Hay cinco sospechosos.
El barrio de Alta Córdoba amaneció hoy colmado con carteles que muestran el identikit del presunto violador serial, sospechado de tres casos ocurridos en ese sector de la ciudad en junio pasado.
El caso fue difundido ayer por el diario Día a Día y, según informaron fuentes judiciales, ya habría cinco sospechosos por los ataques sexuales (ver Cinco sospechosos en la mira del fiscal, en Edición Impresa).
Al parecer, los propios vecinos de Alta Córdoba habrían colgado los carteles con la imagen del presunto abusador, como una forma de alerta. También se multiplicaron los llamados al 0810-8883368 (el mismo que se utiliza para denuncias anónimas) para recibir datos vinculados al caso, según publica hoy el periodista Dante Leguizamón, de Día a Día.
El delincuente. El "serial de las sábanas" es un hombre joven, de unos 30 años. Mide cerca de 1,75 y, al menos hasta ayer, llevaba el pelo lacio y hasta los hombros. Su físico es delgado y en su mejilla derecha tiene un lunar. Sus manos son grandes, flacas y pesadas.
Las víctimas del violador no tienen demasiadas similitudes en su aspecto. Su edad va desde los 20 a los 40 años. El principal punto en común que podría señalarse está dado porque todas viven en Alta Córdoba y habitan en casas con un patio interno. Todas fueron atacadas a la mañana, mientras estaban solas.
El método. Tras acceder al patio interno el delincuente se pone una gorra en la cabeza que le cubre casi hasta las cejas. Se cree que también en el patio se coloca los guantes de látex que describen las víctimas.
Las mujeres son sorprendidas en el interior de la casa. Dos de ellas dicen que el violador portaba un cuchillo de hoja ancha y filosa. La tercera habla de “un pedazo de hierro”.
Dentro de la casa, después de reducirlas mediante gritos, golpes y amenazas, el delincuente le pone a las mujeres una venda en los ojos. Así evita que puedan verlo. El violador no lleva nada para atarlas, las amarra con la primera cosa que encuentra a mano. Ha usado un cable en una oportunidad.
Una vez reducida, atada y amenazada la víctima, el serial se pone a buscar cosas de valor. Ha robado bastante dinero en efectivo, joyas y objetos valiosos.
La duración de los ataques se extiende, en promedio, una hora. El último hecho, ocurrido el 23 de agosto, duró algo más que eso. Se trató de la víctima más joven.
La violación es cometida con las mujeres vendadas y atadas. Así el abusador se evita ser rasguñado o agredido (lo que podría servir como pista para lograr un ADN) e identificado. En uno de los casos a la víctima se le cayó la venda. Esa mujer habría ayudado a hacer el identikit.
El hombre se hace llamar por un nombre que, se estima, es falso. Mientras las amenaza demuestra también que sabe el nombre de las personas que viven con las mujeres. A las dos mujeres más grandes les dijo el nombre de pila de sus maridos. En uno de estos casos midió el tiempo de ataque teniendo en cuenta el horario del transporte que lleva a los hijos de la mujer al colegio.
Antes de irse el delincuente no sólo carga las sábanas, sino que también se lleva las prendas íntimas de las mujeres así como cualquier otra cosa que pueda ser utilizado pasa sacar información genética.
Denuncie. La Policía habilitó ayer la línea gratuita 0800-8883368 para denunciar y aportar pistas que puedan llevar al violador serial. Es la misma línea que se utiliza para recoger denuncias anónimas sobre cualquier tipo de delito. Habrá un número especial, en breve.

