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Detienen a dos médicos sospechados por la muerte de un adolescente

Un cirujano y un anestesista fueron apresados en La Rioja. Están acusados de mala praxis.

05 de octubre de 2011 a las 12:38 p. m.
Agencia DyN
Detienen a dos médicos sospechados por la muerte de un adolescente

Dos médicos de la ciudad de La Rioja fueron detenidos, acusados del delito de homicidio con dolo eventual, en una causa por un supuesta mala praxis que le costó la vida a un adolescente de 15 años.

Los profesionales imputados son el cirujano Enrique Paliza, detenido el lunes pasado, y el anestesista Jorge Copari, jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital "Vera Barros", el principal centro de salud de la provincia, quien fue apresado ayer.

Los médicos se encontraban hoy alojados en la cárcel de esta capital.

El caso generó una fuerte repercusión en la provincia, ya que asociaciones de profesionales de la salud se pronunciaron endefensa de los acusados.

La orden de detención de ambos médicos fue emitida por el juez Penal Mario Martínez, en el marco de una causa que investiga la muerte del adolescente Enzo Abel Gallo, ocurrida en setiembre de 2010 en un sanatorio de esta capital, tras una operación de apendicitis.

Alejandro Gallo, padre de la víctima y denunciante del caso, afirmó que se trató de un caso de mala praxis y que lo habrían operado por dinero, ya que habiendo podido practicar la intervención en un centro de salud público fue derivado a una clínica privada.

Asimismo, opinó que, como "estos delitos se cometen de manera organizada", se habría incurrido también en "asociación ilícita".

Las denuncias de Gallo fueron de tal magnitud que el caso llegó a ser analizado por expertos enviados por el Ministerio de Justicia de la Nación a comienzos de este año.

Denuncia del padre. Según el padre del chico, "varios médicos le mintieron al juez" durante la instrucción y se habría "falsificado la historia clínica" de su hijo intentando desvincular a los presuntos responsables de su muerte.

Cuando el adolescente murió en el sanatorio donde fue intervenido "había como nueve médicos alrededor viendo cómo armaban la historia clínica", aseguró.

Según consta en la causa, el 22 de setiembre de 2010 el joven Gallo presentó un cuadro de vómitos y dolores de abdomen. Su padre lo llevó a una clínica privada donde le hicieron una serie de pruebas y los médicos plantearon tres diagnósticos posibles: infección urinaria, infección de los ganglios o gastroenteritis.

Insatisfecho, unas horas más tarde, el padre decidió llevarlo al Hospital "Vera Barros" para hacer una nueva consulta, donde volvieron a pedirle otras pruebas sin hacer ninguna referencia al apéndice.

Allí el cirujano Paliza dijo que el caso era quirúrgico pero que la operación debía realizarse en un sanatorio privado, donde se le cobraría 3.000 pesos, como efectivamente se realizó. Media hora después de haber ingresado en el quirófano del sanatorio, esa misma tarde, el joven murió de un paro cardiorespiratorio.

Según la investigación, el anestesista Copari habría abandonado su puesto, de forma tal que aparentemente no se encontraba en el quirófano al momento de la crisis respiratoria del chico. El abogado de Paliza, Ricardo Ruarte, repudió "totalmente" lo dispuesto por el juez en el auto de procesamiento, al que calificó de "disparate" porque, "cuanto mucho, puede configurar un homicidio culposo", dijo.

Además, Ruarte acusó a los funcionarios judiciales de haber "tramitado de manera ilegal" el expediente porque los testigos habrían sido "manipulados en Fiscalía", sostuvo.