Desvela a policías la muerte de dos mujeres
Un caso es el de la docente de inglés asesinada en su casa de Alejandro Centeno. El otro, el de una muerta encontrada en un baldío a pocas cuadras.
Una apareció casi desnuda y degollada en su casa. La otra, semivestida con un camisón, y muerta en un basural a menos de 10 cuadras de distancia. Los dos casos ocurrieron en las últimas 72 horas en la ciudad de Córdoba y se han convertido en enigmas para los investigadores de la Policía, como hacía tiempo no ocurría. Por un lado, el caso de la docente de inglés y traductora Laura Giacomelli (36), quien fue encontrada asesinada en su casa de calle Juan Gandasegui al 4829, barrio Alejandro Centeno. Hasta el momento no hay una pista concreta sobre el crimen, por más que de su casa desaparecieron algunas pertenencias y hasta el arma homicida (sería un cuchillo con el que cocinaba). Nadie se atreve a conjeturar que se trató de un robo cometido por uno o más hombres que pudieran haber entrado a su casa, aprovechando un hipotético descuido. Laura estaba casada y era madre de dos chicos. A la hora del crimen, su esposo (contador) trabajaba en una fábrica de descartables.Un ataque sexual fue descartado por los pesquisas. Se sabe que el viernes fue a un shopping a comprar una camisa para su marido (cumplía años) y se puso a trabajar en el jardín de la casa.La vivienda no tiene rejas y, a menudo, la mujer, según fuentes del caso, quedaba sin llave. "Tenemos entendido que la chica era muy solidaria, muy bondadosa. Solía ayudar a gente que iba a pedir o a ofrecerle cosas", comentó al pasar un pesquisa. Fue encontrada muerta por sus hijos, cuando la transportista escolar los trajo del colegio. La puerta de calle estaba cerrada, pero sin llave.En la vivienda se levantaron huellas que serán cotejadas.Un veterano investigador conjeturaba ayer: "Este caso hay que 'sacarlo' rápido, porque si no se corre el riesgo de lo de Río Cuarto", en obvia alusión al caso de Nora Dalmasso, quien apareció desnuda y ahorcada en casa en 2006. En un baldío. Por otro lado, el sábado al mediodía una mujer fue encontrada muerta en un baldío de calle Soler al 5500. Tenía un camisón corrido y pantuflas, y llevaba varios días de muerta. Debido a su estado de putrefacción, fue llevada a la morgue para tareas de enfriamiento y recién hoy se haría la autopsia. Anoche se creía que podría ser una mujer de 55 años (con padecimientos psiquiátricos) que desapareció de su casa el 7 del corriente. El mayor obstáculo policial es desconocer cuál fue la causa de la muerte (ni siquiera se sabe si fue asesinada). Pensar en una hipótesis del caso era considerado descabellado y apresurado en ámbitos policiales.¿Murió por alguna afección o alguien la mató? ¿Iba caminando perdida y una persona la atacó? ¿Fue una persona o más? ¿Todo ocurrió allí mismo o bien arrojaron el cuerpo en ese lugar de difícil acceso?Todo se descubrió porque un vecino, preocupado por los olores nauseabundos que venía sintiendo, decidió ir a ver qué había. Al hallar el cuerpo, llamó a la Policía de la Provincia.Peritos de Policía Judicial recogieron el cuerpo y tomaron fotos. A la zona convergieron varios policías y no se sabe si la escena fue preservada.¿Hay alguna relación entre ambas muertes? Tal es la falta de certezas de los pesquisas, que nadie se atreve a confirmarlo o descartarlo. Ni siquiera responden la pregunta.

