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Descubren un crimen por rebuzno de un burro

El animal fue la pista que permitió esclarecer el asesinato de un anciano, a manos de su amante y el hermano de la mujer.

23 de agosto de 2012 a las 08:14 p. m.
Agencia DyN
Descubren un crimen por rebuzno de un burro

El rebuzno de un burro develó el crimen de un anciano cometido por su amante y el hermano de la mujer, y ahora la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena a prisión perpetua para ambos que había sido impartida por un tribunal cordobés.

El hecho ocurrió el 8 de noviembre de 2005 en la localidad cordobesa de San José de las Salinas, en la Estancia San José, donde, según determinó la Justicia, Norma del Valle "Pequi" Avellaneda y su hermano José Luis mataron de un garrotazo a Ramón Cáceres, de 82 años e impecable estado de salud.

Norma Avellaneda, en rigor, estaba casada en secreto con Cáceres, quien le llevaba más de 40 años, pero la relación había sido descubierta por los hijos del octogenario, quienes le exigieron que se divorciara.

Según la crónica policial, Cáceres (quien medía 1,90 metro, pesaba 90 kilos y se mantenía activo en tareas rurales) estaba dispuesto a terminar con la relación, entre otras razones porque Avellaneda vivía en concubinato con otro hombre y sólo lo visitaba ocasionalmente.

Ante la posibilidad de perder la fuente de sustento económico, los hermanos Avellaneda -ella de 41 años, él de 33- habrían planeado el crimen: mediante engaños consiguieron que Cáceres visitara a la mujer y en los prolegómenos de una relación sexual recibió el golpe mortal.

La prueba fundamental para esclarecer el hecho la aportó un testigo que, en la madrugada de los hechos, alertado por el rebuzno inusual de su burro, se asomó a la ventana de su casa para ver qué le ocurría al animal y vio pasar a Avellaneda en bicicleta.

El cadáver de Cáceres había sido arrojado a un pozo de 17 metros de profundidad, y ante su ausencia las autoridades iniciaron una investigación en la que el relato del vecino alertado por el burro resultó medular.

En primera instancia, la Cámara Criminal de Deán Funes y ocho jurados populares condenaron a los hermanos por "homicidio simple" a 16 años de prisión.

Pero el Tribunal Superior cordobés, con las firmas de los jueces María Esther Cafure de Battistelli, Aída Tarditti y María de las Mercedes Blanc de Arabel, modificó la calificación por "homicidio agravado por el vínculo" y dictó la pena de prisión perpetua.

La defensa de los Avellaneda, a cargo de Marcelo Rinaldi, asesor letrado de la Novena Circunscripción Judicial de Córdoba, llegó hasta la Corte Suprema con un recurso de queja, que fue declarado "inadmisible" por los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi y Carmen Argibay.

Raúl Zaffaroni y Juan Carlos Maqueda se habían inclinado por pedirle opinión a la Procuración General de la Nación.