Declaró la exmucama de la familia Rawson
Dominga Torres prestó declaración testimonial ante el juez Ríos. La defensa de Mangeri cuestionó su testimonio.
Dominga Torres, la empleada doméstica de la familia de Ángeles Rawson, volvió a declarar hoy en la causa para ratificar que la mañana en que desapareció la chica llegó muy temprano a la vivienda, que la menor nunca ingresó al departamento y que allí permaneció durmiendo hasta el mediodía el hermanastro de la víctima.
La declaración de la mujer había sido pedida especialmente por la defensa de Jorge Mangeri, el portero acusado de haber asesinado con alevosía a la adolescente de 16 años.
Argumento. Los abogados Miguel Ángel Pierri y Marcelo Biondi habían dicho públicamente que los dichos de la mucama no "cerraban" y que, en realidad, la mujer había llegado a su trabajo mucho más tarde de lo que había declarado en función de los datos de su tarjeta SUBE.
Pero este miércoles Dominga Torres puso a disposición las tarjetas del servicio de transportes que usaba toda su familia, al señalar que no sabía cual había utilizado el día 10 de junio, cuando tenía que ir a limpiar el departamento A de la planta baja del edificio de Ravignani 2360.
Torres aseguró que llegó a las 8.45 y que permaneció allí haciendo sus quehaceres hasta las 12.45, plazo en el cual Ángeles nunca ingresó al departamento.
Señaló que vio cerrada la puerta del cuarto de los varones y que dejó esa habitación para el final de su tarea, y que entró allí, encendió la luz y vio durmiendo a Axel, el hermanastro de Ángeles que a esa hora debía haber estado en el colegio.
Al término de la audiencia, Biondi le dijo a la prensa que la mujer había "acomodado" su declaración, frente a las dudas que tenía la defensa.
Defensa. Los abogados de Mangeri tienen la hipótesis de que la mujer llegó en realidad 10.45 a la vivienda, una hora después de que Ángeles fuera registrada por una cámara de seguridad arribando al edificio.
En ese sentido, la defensa se abre a especulaciones a la hora de pensar que la menor pudo haber ingresado allí y dejan dudas sobre Axel, hijo de Sergio "Pato" Opatowski, el marido de la madre de Ángeles que a esa hora fue registrado haciendo trámites en un banco, según el video difundido ayer y aportado a la causa.
Avivi. Además de a la empleada doméstica, el juez interrogó a María Elena Leuzzi, la presidenta de la Asociación de Víctimas de Violación (Avivi), quien ya había declarado en esta causa en las horas posteriores a la aparición de la chica muerta en la Ceamse, el martes 11 de junio.
En esta oportunidad le dijo al juez que había recibido amenazas y llamados telefónicos diciendo que no hablara "más pavadas" en esta causa, razón por la cual radicó las denuncias.
Es que la mujer se acercó al departamento de la calle Ravignani cuando apareció el cadáver de Ángeles y se pensaba que la chica había sido atacada sexualmente y luego asesinada.
Llaves. Con el fin de contener a la familia, la titular de Avivi estuvo con los allegados a Ángeles y dijo haber encontrado unas llaves que le recomendó guardar a uno de los hermanos de la menor, porque había mucha gente.
En ese momento el hermano dijo "son las llaves de Ángeles", sin darle importancia, algo que más tarde Leuzzi se acercó a contarle a la fiscal María Paula Asaro y reforzó en un primer momento las sospechas sobre la familia.
Durante su declaración, la mujer pareció seguir en esa línea al confirmar que aquella tarde le "llamó la atención la paz que tenía esa mamá" y veía a un padrastro "muy nervioso, que fumaba mucho". Aportó además que "el hermano Juan Cruz estaba quebrado, demasiado" -opinó-, mientras que "Axel estuvo con campera polar subida hasta el cuello" pese a que en el lugar, resaltó, hacía calor.
Más allá de estas palabras, para el juez hasta ahora no hay elementos para pensar que en el crimen de Ángeles pudo haber actuado otra persona junto a Mangeri, cuyo ADN fue encontrado bajo las uñas del cadáver de la adolescente.

