Cuatro años de prisión a un arquitecto
Se trata de Guillermo Lange, a quien tambiénse le impusieron ocho años de inhabilitación profesional.
Guillermo Aníbal Lange (43) se convirtió ayer en el primer arquitecto de la provincia en recibir pena de prisión por su responsabilidad en una obra. Fue hallado culpable por la Cámara Undécima del Crimen de los tres cargos por los que se lo acusaba: defraudación por retención indebida, defraudación por administración fraudulenta y doble homicidio culposo, por lo que le fueron impuestos cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación especial para ejercer la profesión. En el veredicto unánime conocido ayer, el tribunal integrado por Nereo Magi (presidente), Daniel Ferrer Vieyra y Graciela Bordoy de Pizzicari ordenó la inmediata detención de Lange y su traslado a Bouwer. Además, se le impuso la obligación de pagar al querellante e hijo de una de las víctimas la suma de 10 mil pesos en concepto de daño moral. Otro tramo de la parte resolutiva de la sentencia (que se conocerá en 15 días) tiene que ver con la remisión de antecedentes al fiscal de Turno para que el arquitecto sea investigado por otros hechos.Pese a un impecable alegato del defensor Adrián Cabrera que opuso interesantes argumentos a cada uno de los cargos, los vocales condenaron sin atenuantes a Lange y sólo difirieron con el fiscal (que había adherido a la instrucción) en una pena un tanto inferior (solicitó cuatro años y medio). Los hechos. El primer hecho por el que respondía era la retención indebida de unos andamios que Lange alquiló y no devolvió. Los otros dos provenían de la denuncia del querellante Héctor Rubén Sánchez Quinteros, quien contrató a Lange para que le hiciera refacciones en la casa de su madre, Úrsula Palmira Bino (82), con un acuerdo "llave en mano". Según la acusación, el arquitecto no cumplió con lo pactado –sólo habría ejecutado un 30 por ciento– pese a cobrar todo y no colocó los materiales convenidos según calidad y cantidad. Pero, además, falleció Bino y la chica que la cuidaba, María Antonia Barrionuevo (21), por inhalación de monóxido de carbono debido a que los ductos de salida de la calefacción fueron tapados con material de construcción. A la hora de ofrecer la última palabra, Lange dijo: "Reitero mi total y absoluta inocencia; hace cuatro años que estoy sufriendo una monstruosa y brutal persecución de parte de la querella".Luego señaló que estaba "destruido" por lo que estaba pasando, al igual que su padre (homónimo y prestigioso arquitecto), su hermano (también colega), su madre y sus hijos que no querían ir a la escuela cuando el juicio tomó difusión."Jamás tuve problemas" con una obra, dijo, para agregar que tampoco los tuvo con Sánchez Quinteros. Diferentes caras. Dos caras distintas ofrecieron tras el fallo el defensor y el querellante, también abogado. Cabrera se mostró indignado con la decisión de los jueces y sostuvo que le parecía "un exceso", al punto que comparó que a los asesinos les dan ocho y 10 años de prisión. Tras sostener que era "una vergüenza", adelantó que va a casar la sentencia. "A Lange no le cabe el más mínimo grado de responsabilidad y surge del expediente", concluyó. Sereno, Sánchez Quinteros expresó su satisfacción porque se cumplió su intención de que "estos hechos no quedaran impunes". Criticó al condenado porque tuvo "la doble posibilidad de formarse técnica y éticamente", aspectos que "no llevó a cabo".Además, el profesional subrayó lo dispuesto por los jueces que aplicaron una condena según pidió el fiscal y destacó que "con lo que se dispuso, severamente se ha condenado a esta persona".

