Cuando termina lo involuntario
Si eliminamos la palabra “accidente” de nuestro vocabulario, acaso este ejercicio sea útil para comprender que las lesiones o las muertes derivadas de siniestros con motovehículos no ocurren por azar. Francisco Panero.
Si eliminamos la palabra "accidente" de nuestro vocabulario, acaso este ejercicio sea útil para comprender que las lesiones o las muertes derivadas de siniestros con motovehículos no ocurren por azar. Hay autores que señalan que debería reemplazarse la palabra "accidente" por el concepto de "lesión no intencional". Difícil es que una lesión, un daño o la muerte provocada por un evento vial tenga que ver con la intención, con un obrar deliberado. Pero hay matices.Normalmente, los hechos se enmarcan en la figura penal de lesiones culposas, cuando se produce por un obrar negligente o una conducta desaprensiva, imprudente. Pero existe un escalón superior, que excede lo culposo. Un hecho puede encuadrarse en "doloso" cuando comienza a apartarse de lo involuntario. En el caso de una muerte, el imputado responderá por homicidio "simple con dolo eventual" cuando se representó el resultado (la colisión que puede derivar en la muerte) y lo menospreció. El conductor cruzó la esquina con el semáforo en rojo e imaginó que podía causar un daño a quien pasaba con la onda verde, pero despreció esa posibilidad.En la causa de Mar del Plata, la fiscal que acusa a "la Hiena" Barrios considera que el boxeador está incurso en esta última figura. De la misma manera, el fiscal que va a acusar en el juicio al cordobés Franco Morata considera que éste incurrió en una conducta dolosa y no en una culposa.En el caso de Barrios, acusado del homicidio de una mujer de 20 años, la condena pasa de una escala de seis meses a cinco años a la posibilidad de ir preso entre ocho y 25 años.Morata, que provocó lesiones graves a su víctima (Nicolás Sánchez), puede recibir también penas muy disímiles, según el encuadramiento de la conducta. Si se mantiene la carátula de lesiones culposas agravadas, responderá en juicio correccional con un máximo de tres años de prisión en suspenso. Si la figura se agrava, en el juicio por comenzar en los próximos meses, puede quedar preso.

