Condenaron al comisario de Brinkmann
El comisario Carlos Páez fue condenado a un año de prisión en suspenso e inhabilitación para ejercer la función de policía por el lapso de dos años por el delito de privación ilegítima abusiva de la libertad contra un martillero de Villa María.
San Francisco. La Cámara del Crimen de San Francisco condenó esta tarde Carlos Páez, comisario a cargo de la dependencia policial de la localidad de Brinkmann, por el delito de privación ilegítima abusiva de la libertad contra un martillero de Villa María, hecho ocurrido el 14 de noviembre de 2008.
El tribunal presidido por Mario Comes y los camaristas Hugo Ferrero y Claudio Requena aplicó la pena de un año de prisión en suspenso e inhabilitación para ejercer la función de policía por el lapso de dos años.
Los jueces resolvieron una condena menor a la solicitada por el fiscal de Cámara, Víctor Pezzano, quien había pedido la pena de dos años de prisión en suspenso e inhabilitación para ejercer cargos públicos por cuatro años. Esta misma condena fue solicitada por la querella a cargo del abogado Mario Ruiz. Por su parte, Nicolás Abrille, defensor de Páez, pidió la absolución.
El comisario fue denunciado por Jorge Alberto Barrera, un martillo oriundo de Villa María, quien por pedido de la fiscalía de Morteros se encontraba realizando la tasación de dos inmuebles en Brinkmann, localidad ubicada a 262 kilómetros de la ciudad de Córdoba.
El tazador había tomado fotografías de una vivienda y un terreno y esa situación había provocado cierta inquietud entre los vecinos, quienes advirtieron sobre esa irregularidad llamando a la sede policial.
Cuando Barrera se retiraba de la localidad fue interceptado en el puesto de la Policía Caminera, ubicado en el cruce de las rutas provinciales 1 y 17, quedando a disposición del por entonces subcomisario Páez, quien dispuso la detención del martillero y le aplicó la figura de merodeo establecida en el artículo 98 del Código de Faltas.
Tras la detención, ciertas irregularidades ocurridas cuando fue demorado en la sede policial motivaron a Berreras a realizar una presentación ante la Fiscalía General de la Provincia y el Tribunal de Conducta Policial.

