Temas del día:

Con el jardinero capturado, creen que fue ataque sexual

Un joven que cortaba el pasto en la casa de la víctima quedó detenido. Su confesión, judicialmente, no sirve. Le harán un ADN.

29 de abril de 2011 a las 12:01 a. m.
Con el jardinero capturado, creen que fue ataque sexual

Hacía al menos un año que el muchacho hacía trabajos de jardinería en la casa de la mujer, y en la barriada. Algunas veces, cortaba el pasto solo. Otras, lo hacía con un amigo. La última vez que ambos trabajaron en la casa de la docente fue un jueves. Al viernes siguiente fueron a cobrar los 60 pesos del trabajo Dijeron que se habían olvidado una bordeadora. Confiada porque los conocía, la mujer les franqueó el ingreso.Ese día, Laura Flavia Giacomelli (36) sufrió un brutal ataque. Se cree que los delincuentes quisieron violarla, ella se resistió y, como los conocía, la degollaron. Los criminales huyeron robándose cosas.Esa es la reconstrucción hipotética que hicieron los investigadores policiales y judiciales sobre el crimen que estremeció a barrio Alejandro Centeno de la ciudad de Córdoba el 15 del corriente, y que desembocó en la detención del jardinero de la docente riojana.Gabriel Sebastián Peralta (23) fue imputado por homicidio y violación de domicilio por la fiscal Dolores Romero Díaz.¿Qué lo incrimina? Fuentes calificadas admitieron que "el Chino" confesó haber participado en el ataque, tanto a sus amigos, como a familiares y hasta a los policías que lo detuvieron. Esa "confesión", de ser cierta, no tiene validez, ya que no la hizo con su abogado. Los voceros admitieron que, cuando se "quebró", Peralta dio el nombre de su compañero jardinero. Este sospechoso no fue localizado aún. Desapareció de su casa.No menos importante es que habría por lo menos un vecino que habría visto salir al "Chino" de la casa de la chica, el día del crimen.En las próximas horas se le extraerá sangre para un análisis de ADN. Si su perfil genético concuerda con los rastros de piel y cabellos hallados en la escena del crimen (la chica se resistió), su suerte quedaría prácticamente echada. Bestialidad. Laura era profesora de inglés. Junto a su esposo Pablo Moyano (contador) y sus hijos alquilaban una casa en calle Gandasegui 4829. Aquel viernes, ella se levantó temprano, despidió a todos y a las 9.30 fue a un sho-pping a comprarle una camisa a su marido, por su cumpleaños. Una hora después, tomó un remise y volvió a casa. A las 11 alcanzó a llamar a su marido. Luego no se supo más nada de ella, hasta que a las 12.30 sus hijitos la encontraron muerta. Estaba semidesnuda, degollada, en una pieza. De la casa faltaban su celular y una máquina de fotos. La puerta estaba cerrada, sin llave.El caso se presentaba como un gran misterio. Como en todo crimen de su tipo, lo primero que se hizo fue investigar al esposo. Pablo quedó desvinculado rápido: en la filmación de las cámaras de seguridad de su empresa, se lo ve trabajando.La investigación se profundizó en otras líneas. Por un lado, unos pintores que trabajan en la zona, el remisero que la llevó del shopping a su casa, y unos jardineros. Los pintores fueron desvinculados. El remisero (se llegó a él gracias a las cámaras de seguridad del sho-pping ) se convirtió en un gran sospechoso. Se le secuestró el auto y se lo sometió a pericias. Algunas respuestas incongruentes y contradictorias, hicieron que el trabajador quedara en parte comprometido. Mientras tanto, otros pesquisas buscaban a los famosos jardineros. Al final dieron con un conocido de uno de ellos (un hombre que supo caer preso con "el Chino" por una contravención) y la causa tomó otro rumbo.¿Qué pasó? Se obtuvieron testimonios de amigos y familiares de Peralta quienes relataron que el joven estaba "alterado" y había confesado que se había "mandado un moco". ¿De qué hablaba? Los amigos no se anduvieron con vueltas: dijeron que el joven hablaba del crimen de la profesora de inglés.El miércoles lo capturaron cuando salía de la casa de sus padres en Los Boulevares."El Chino" Peralta registra una condena por robo hace cuatro años. Quiso entrar a sustraer cosas a una casa. Por ahora, el cuchillo del crimen no fue hallado.