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Las claves que desenterró la investigación

Pese a que no se hallaron restos humanos, el procedimiento en las whiskerías permitió develar una parte que siempre es un secreto a voces sobre estos lugares. La complicidad policiales una de las sospechas que surgieron, al igual que supuestas rutas de trata.

09 de octubre de 2011 a las 12:01 a. m.
Las claves que desenterró la investigación

El importante operativo que comenzó el martes 27 de septiembre en dos prostíbulos ubicados a la vera de la ruta nacional 19, cerca de Piquillín, a raíz de la investigación de la supuesta muerte de una mujer que era prostituida, permitió confirmar varios datos que siempre surgen alrededor del submundo de las whiskerías. Aunque el rastrillaje culminó 10 días después sin que se encontrara ningún cuerpo, a través de los procedimientos ordenados por la fiscal Eve Flores aparecieron diferentes elementos que sirvieron para apuntalar la investigación.Por un lado, el dueño de uno de los locales allanados, Alejandro Pérez, advirtió que él fotocopiaba los documentos de las mujeres que eran prostituidas en el burdel "Las Vampiras" ya que la Policía de Piquillín pasaba a "controlarlo", según aseguró. Otra vez, un rol activo de los uniformados alrededor de estos lupanares quedó al desnudo ante la opinión pública.Esto derivó en una investigación que abrió el Tribunal de Conducta Policial, cuya titular, Ana Becerra, confirmó a La Voz del Interior que se estaba avanzando en ese sentido. "Que diga que lo 'fiscalizaban' no significa que la Policía esté compli­cada en el funcionamiento del prostíbulo, ya que hay veces que los efectivos controlan la ley de profilaxis, y se constata que las mujeres que figuran en esos libros sean mayores y estén por su voluntad", dijo.Ante la consulta de si estos "controles" se realizan por iniciativa de cada policía en par­ticular o por órdenes de una comisaría, Becerra respondió que sólo "se tiene que controlar por órdenes de un juez o de un fiscal, pero no es una actividad propia" del policía hacerlo.La titular del Tribunal de Conducta Policial también se mostró muy conforme con que la fiscal Flores haya invitado a esa cartera a participar de los operativos desde el comienzo de los allanamientos. "Es un halago que nos haya hecho partícipes de un procedimiento de esta envergadura", refirió. Rutas. Otro dato importante para la causa que surgió fue el hallazgo de documentación de diferentes mujeres del norte del país, que pasaron por esos lugares. Quedó al descubierto una aceitada red para que lleguen jóvenes de esa parte del mapa nacional (en especial desde Santiago del Estero y Tucumán) hacia la vera de la ruta 19, en medio de un paraje despoblado. Ante esto, la fiscal decidió remitir parte de lo actuado a la Justicia Federal (a la fiscalía de Gustavo Vidal Lascano), ya que existirían indicios que harían presumir la existencia de redes de prostitución vinculadas a redes de trata de personas que habrían operado en esa zona, según los informantes.Además, fue demostrada una vez más las condiciones deplorables de higiene de estos lupanares, ubicados a la vera de una de las principales rutas de la provincia, a la vista de cualquiera persona.Se trató de un procedimiento sin precedentes en Córdoba, ya que se aunaron esfuerzos de diferentes fuerzas públicas. La fiscal Flores lideró el operativo, que fue ejecutado por una comisión policial encabezada por la comisaria Claudia Flores y el comisario Julio Lazarte. El Tribunal de Conducta Policial también participó a través del comisario Cristian Moyano, presente en todo el operativo, al igual que el comisario Adrián Salcedo, del Éter, y el subcomisario Sergio Romera, del Ges. Gendarmería Nacional tuvo una activa participación mo­nitoreando el georradar que se utilizó para intentar encontrar anomalías en los terrenos, y un particular, Juan Pablo Frissicaro, aportó los perros rastreadores. El Equipo Argentino de Antropología Forense fue otro actor más que activo en las excavaciones, liderado por la especialista Anahí Ginarte. La fiscal estuvo junto a su equipo de trabajo y el juez de Control Nº 3, Luis Nassiz.¿Mataron a alguien allí? No se encontraron rastros, aunque la versión sobre el asesinato de una joven se escuchó más de una vez durante los 10 días que duró el procedimiento. ¿Un mito para amedrentar a las mujeres prostituidas? ¿Un caso cierto sobre el que no quedaron rastros? Son preguntas que por ahora tienen como respuesta la falta de pruebas. Tal vez, investigar las supuestas rutas de trata detectadas permitan echar un poco más de luz en este mundo que por lo general está cómodo en la oscuridad.

La denuncia que desencadenó el operativo

Presentación. La investigación que derivó en el operativo en  las whiskerías surgió tras una denuncia de Susana Trimarco, madre de María de los Ángeles Verón ("Marita"), desaparecida en Tucumán en abril de 2002,  a manos de una red de trata de personas. Trimarco aportó datos que le fueron brindados por un familiar de una joven santiagueña que fue prostituida en la provincia de Córdoba.

Del norte. Otros que se acercaron al lugar fueron el comisario Roger Coronel, de Trata de Personas de Santiago de Estero, y el subcomisario Julio Fernández, de Trata de Personas de Tucumán. Ambos reiteraron que  Córdoba es un nudo clave en  la ruta nacional de la esclavitud de mujeres, y felicitaron al equipo policial de la fiscal por la manera en que coordinaron todo el procedimiento.

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