Caso Verón: testigos niegan centro de trata en casa de acusada
Describieron a Daniela Milhein como una “buena vecina, atenta a la salud de sus hijos y con tendencias depresivas”.
Los testigos presentados hoy por la defensa de los imputados en el juicio por la desaparición de María de los Angeles Verón negaron durante sus declaraciones que hubiera jóvenes sometidas a la trata de personas en el domicilio de la acusada Daniela Milhein.
Además, un vecino y el tío de Milhein desmintieron la declaración de Fátima Mansilla al señalar que la joven no fue sometida a prostitución en ese domicilio, como testificó en el juicio.
"Daniela siempre fue una buena vecina y se portó bien conmigo. Nunca vi a nadie ejercer la prostitución en su casa", afirmó Margarita Casanova, una de las testigos.
Durante su testimonio, Casanova, una vecina de la imputada, describió a Milhein como una mujer atenta a la salud de sus hijos y con tendencias depresivas, que está bajo tratamiento psiquiátrico y debió ser internada recientemente por este motivo.
Luego declaró Julio Chagra, un amigo de la familia Milhein, quien fue poco preciso, al extremo que sólo pudo determinar el contexto temporal de sus dichos exculpatorios con "la época en que Chacho Coudet jugaba en River", lo que provocó sorpresa en la sala.
La declaración más útil para la defensa fue la de Eduardo Cruz, otro vecino de la acusada, quien negó que Fátima Mansilla haya estado sometida a prostitución en la casa de Milhein, como había testificado la joven.
"No creo que Fátima haya estado privada de su libertad, salía a hacer compras y algunas veces fue a mi casa a pedir algunas cosas", señaló. Mansilla había afirmado que vio a Marita Verón cuando estaba retenida contra su voluntad. En el mismo sentido de Cruz se pronunció el tío de Milhein, Carlos Gignone, quien dijo haber conocido a Fátima Mansilla porque ella cuidaba a su hermana, madre de la acusada, y a sus sobrinos nietos.
Ayer se suspendió la audiencia matinal del juicio a raíz de la internación de Víctor Rivero, uno de los trece imputados en el caso.
Verón fue secuestrada en abril de 2002 cuando caminaba desde su casa en esta capital hacia la Maternidad provincial para realizarse estudios.
Según la investigación la joven fue raptada a bordo de un automóvil de una remisería de los imputados y luego fue sometida a la prostitución en locales nocturnos del interior de Tucumán y de La Rioja.

