Caso Mini Cooper: seis testigos complicaron a Franco Morata
Coincidieron en que Franco iba a gran velocidad y que huyó tras atropellar a Nicolás Sánchez. Los testimonios.
Seis testigos complicaron hoy a Franco Morata al declarar en el juicio que enfrenta el joven por haber atropellado y dejado inválido a Nicolás Sánchez, la noche del 31 de mayo de 2008 (ver Buscan un Mini Cooper azul que atropelló a un estudiante, 07/06/2008).
La mayoría de los testigos que presenciaron el accidente coincidieron en que Morata se conducía en su Mini Cooper a gran velocidad, que escucharon un fuerte ruido tras el golpe y que Franco se fue del lugar luego del impacto.
Testimonios. El primero en declarar fue Gustavo Adrián Basbust, quien iba junto a un amigo a un boliche de la zona. El chico dijo que vio que Morata se conducía rápido y que aceleró y huyó luego de chocar a Nicolás.
A continuación, Mateo Pérez Leyros, quien caminaba por la zona junto a Gustavo, declaró que le llamo la atención ver a un Mini Cooper a tanta velocidad en el centro de la ciudad, ya que nunca había visto a uno de esos autos andar tan rápido.
El testigo agregó que vieron “perfectamente” cómo el auto chocaba y se iba y que se escuchó además el ruido del golpe.
Manifestó que no hubo bocinazos ni frenos y que vio a un remisero que frenó y luego de ver el cuerpo de Nicolás comenzó a perseguir el Mini Cooper.
Posteriormente declararon las hermanas María Celina y Lucía Victoria Magra, quienes la noche del accidente caminaban por la calle San Lorenzo.
Lucía señaló que vio cómo el auto fue derecho hacia Nicolás. Dijo que todo ocurrió tan rápido y tan de golpe, a una velocidad increíble, que fue como una ráfaga.
Indicó que antes del choque, Nicolás caminaba tranquilo y que voló por el aire tras ser embestido por el Mini Cooper. Tanto ella como su hermana pensaron que el chico estaba muerto y llamaron a una ambulancia.
María, a su turno, precisó que no reconoció el auto, pero sí que se trataba de un vehículo chico de color azul oscuro.
Indicó también que Nicolás voló prácticamente a la altura de un balcón de un primer piso de un edificio cercano, tras ser atropellado por el automóvil. Dijo que no escuchó ninguna frenada, sólo el golpe y luego la aceleración del vehículo.
A continuación brindó testimonio Diego Marcelo Arce, quien manifestó ver claramente el accidente. Dijo que el Mini Cooper iba muy rápido, calculó a más de 80 kilómetros, y que no tocó bocina ni nada.
Luego del choque se acercó y vio el cuerpo. En ese momento, dijo, le dio la mano a Nicolás y éste se la apretó como señal de que estaba vivo.
El último testimonio del día fue el de Alexis Román Stella. El testigo dijo Morata se detuvo a media cuadra del lugar del accidente, luego del choque.
Stella indicó que él venía caminando por la calle Ituzaingó, desde donde observó que el parabrisas del Mini Cooper estaba rajado y que tenía un impacto en el centro; mientras que el marco de la óptica quedó tirado en la vereda.
Sigue. El juicio a Franco Morata se desarrolla en el Juzgado Correccional de Cuarta Nominación, a cargo de Susana Beatriz Cordi Moreno, y continuará mañana desde las 9.30 con el testimonio de los peritos.

