Caso Corradini: policía acusó a Aguilar y a Segalá
El policía Darío Benavídez dijo que el comisario liberó la zona la noche del crimen y que la viuda pagó al o los asesinos con dinero de los seguros.
Uno de los policías que investigó el crimen del panadero Héctor Corradini, ocurrido en 1998, dijo hoy que el comisario Oscar Aguilar, acusado de ser el autor intelectual del asesinato, liberó la zona la noche del hecho y que la viuda Mercedes Segalá fue quien pagó al o los asesinos.
Tras la suspensión de la audiencia de ayer por la enfermedad de Adriana Mandelli, una de las vocales de la Cámara 9ª del Crimen que lleva adelante el juicio, hoy se reanudó el debate.
Uno de los dos testigos que declaró fue el policía Darío Benavídez, comisionado durante gran parte de la investigación junto al comisario mayor Rafael Sosa.
En su vigésimo testimonio, Benavídez dijo que la noche del crimen, el 16 de noviembre de 1998, el comisario Aguilar, del precinto 36, de donde salió el arma asesina, "desapareció" y "apareció al otro día", cuando el cuerpo del panadero fue encontrado dentro del Volkswagen Gol familiar.
"Había zona liberada", dijo Benavídez, quien recordó, siempre según su versión, que en el Libro de Guardia del precinto figuraba que esa noche los patrulleros habían sido comisionados a otro sector, apartado de la Panadería Corradini.
A su vez, Benavídez manifestó que la viuda Segalá pagó a los asesinos de su esposo con lo obtenido de los seguros de vida (dos de 300 mil dólares) de los cuales la víctima era poseedora.
Tras esa declaración, el abogado de Segalá, Miguel Ortiz Pellegrini, le preguntó cómo sabía que ella había pagado el crimen con fondos de los seguros, a lo que el policía respondió que ese dato se lo había proporcionado el tío del panadero.
En otro tramo de su testimonio, Benavídez contó que en 2009 se encontró en la calle con Pérez Moreno, y que el abogado lo llevó a su estudio y le preguntó cómo podían hacer para aliviar la situación de Aguilar.
Ante esa pregunta, Benavídez habría contestado: "Yo no arreglo".
Por otro lado, otro de los que declaró fue Domingo Espiño, quien estuvo encargado de la búsqueda de Corradini durante la noche del crimen. El testigo manifestó que si bien su jefe, Aguilar, no le caía "bien" porque era muy verticalista, no le consta que haya participado en cuestiones irregulares.
Piden investigar informe del Eter. Asimismo, el abogado de Aguilar, Alejandro Pérez Moreno, pidió a la Cámara 9ª que investigue un informe elaborado por el Eter, en el que el policía Espiño habría dicho en la casa del abogado de la familia Corradini, Carlos Nayi, y ante el custodio de éste, el sargento de apellido Salinas, que el comisario Aguilar es el "novio de Segalá y que Aguilar y Onainty (otro de los imputados) intervinieron en el crimen".
Ocurre que la semana pasada, Nayi había denunciado que durante la madrugada del 10 de abril pasado su custodia, de la Policía, dejó sorpresivamente el puesto en su casa, tras lo cual el letrado escuchó un golpe similar al de la rotura de una botella.
Nayi dijo que llamó al Eter para comentarles la situación, tras lo cual el sargento de apellido Salinas, quien habría sido el que abandonó la custodia, concurrió al domicilio del abogado junto a Espiño (ver Oscar Corradini apuntó contra Segalá y la Policía, 11/04/11).
En ese contexto, el jefe del Eter preguntó a Salinas si Espiño había expresado tales dichos sobre Segalá, Aguilar y Onainty, a lo que Salinas respondió que sí, según indicó Nayi a La Voz.
Sin embargo, hoy Espiño negó haber expresado tales declaraciones a Nayi, por lo que Pérez Moreno pidió que se investigue el informe del Eter por "falsedad ideológica", por parte de Nayi.
Paralelamente, la Cámara 9ª remitió al Tribunal de Disciplina de Abogados una queja de Pérez Moreno, quien dijo que Nayi comentó que su descompostura durante una audiencia pasada había sido una "chicana" para dilatar el juicio.
Descompensación. Otro de los imputados, "Mandrake" o "El Gordo" Quinteros, quien está acusado de ser uno de los autores materiales del homicidio, se descompuso, por lo que la audiencia debió ser interrumpida por unos minutos.
Por su parte, los testimonios previstos para ayer pasaron para el próximo lunes, entre ellos, el de Sosa, quien descubrió el arma, con la que fue asesinado el panadero, en el depósito del Precinto 36, en barrio Los Naranjos.

