La bomba podría haber volado la cuadra
Sospechan que fueron expertos en artefactos explosivos los que la colocaron. El dueño se percató y fue detonada por policías.
Un inusual episodio delictivo conmocionó la mañana de ayer en barrio Ayacucho, de la ciudad de Córdoba, al detectarse una bomba de fabricación casera en un tinglado. El dueño, al percatarse de que algo extraño había allí, rápido de reflejos, avisó a la Policía y se salvó de un mal mayor. Se presume que en caso de haber explotado de manera libre, podría "haber volado toda la cuadra", según graficó una fuente policial. Un amplio operativo se comenzó a desarrollar a media mañana, luego de que el dueño del galpón ubicado en Los Tintines al 60, Luis Blangino, llegara al lugar y notara que algo no andaba bien. Abrió la puerta y sintió un intenso olor a gas, además de notar que había desorden en el interior. Se trata de un galpón que funcionaría como taller, además de tener una oficina.Cuando los efectivos llegaron, pronto encontraron la bomba de fabricación casera. Se trataba de un artefacto explosivo compuesto por varios bidones con combustible, además de un dispositivo para que detonara (había baterías conectadas con garrafas). También el o los delincuentes habían dejado abiertas las llaves de gas de un horno.El comisario inspector Pablo Charras, de la brigada de Explosivos de la Policía, informó que, en un operativo que se extendió hasta pasadas las 14, se procedió a detonar el artefacto de manera controlada, en pequeñas explosiones."El que hizo esto tuvo el tiempo y la tranquilidad suficiente, todo había sido armado de manera muy prolija", explicó. Para evitar males mayores, se evacuó a toda la cuadra, se cortó el tránsito por el sector y se impidió a la prensa que se acercara hacia el taller.En tanto, otras fuentes policiales apuntaron que el poder de explosión del artefacto era "muy grande" y que si hubiera explotado, el daño podría haber sido considerable. "El que hizo esto sabía mucho más que bastante; la forma en que trabajó demuestra que era alguien experto", agregaron. Y remarcaron, una vez más, que el poder de daño era muy potente.Sobre qué hay detrás de este caso, ayer eran varias las versiones. El propietario del galpón tiene dos taxis, por lo que no se descarta que haya sido una intimidación por algún asunto relacionado a ese rubro. De todos modos, los informantes fueron claros al decir que no se podía aún avanzar en una sola dirección y que no se descartaba nada por el momento.

