Balazos y amenazas en otra jornada a puro robo
El recaudador de una farmacia fue abordado por dos ladrones, que dispararon para amedrentarlo. Tres delincuentes amagaron con secuestrar a un niño de 2 años.
Balazos que sacudieron la mañana en el corazón de barrio General Paz. "Motochorros" vestidos como policías. "Calmá a tu hijo o lo llevamos", fue la amenaza. Retazos de otra jornada insegura en la ciudad de Córdoba. En uno de estos episodios, un hombre que oficia como recaudador de una cadena de farmacia quedó paralizado cuando dos delincuentes que iban en moto dispararon varias veces para amenazarlo. El asalto ocurrió cerca de las 8.30 de ayer, en la esquina de Ovidio Lagos y 24 de Septiembre, en barrio General Paz.Según señaló una fuente policial, los delincuentes iban armados y vestían chalecos antibalas, similares a los que utilizan los uniformados. El asalto, estaba planificado. Cuando vieron que el recaudador salía de una sucursal, lo abordaron, al tiempo que dispararon, al parecer, al aire. Luego, lo despojaron del dinero."No hubo heridos porque a esa hora los comercios de esa zona estaban cerrados", señaló luego a la prensa el comisario inspector Ángel Costero."Hay algunas cosas que no están claras. Hay cabos sueltos", dijo al tiempo que agregó: "No hay testigos de cómo fue el asalto".No fue grande el monto sustraído porque el recaudador no había realizado aún la ronda por las sucursales de esta cadena de farmacias. Familia al piso. Por su parte, en barrio Nuevo Poeta Lugones, una familia quedó a merced de una banda conformada por tres ladrones que ingresó en la vivienda y hasta amenazó con secuestrar a un niño de 2 años que se largó a llorar en medio del asalto. Todo ocurrió durante la madrugada, cuando Jorge Matheu, el dueño de casa, dormía junto a su mujer en el domicilio ubicado en Alfonsina Storni al 2800. En otra pieza, descansaban dos de sus hijos, de 22 y 2 años, mientras que la tercera se despedía en la puerta de la vivienda con su novio. Fue entonces que apareció una parejita caminando, que aminoró el paso y preguntaron la hora. Cuando los jóvenes iban a responder, el varón de la pareja sacó un arma de fuego y los obligó a ingresar. Junto a ellos apareció un tercer delincuente que también entró en la vivienda."Nos despertaron y ataron boca abajo; el nene más chico que dormía se despertó, empezó a llorar y nos decían: 'Calmalo que me lo llevo, no te des vuelta que te meto un tiro'", relató Matheu a la prensa. Al hombre lo ataron de pies y manos y le pusieron un pañuelo en la boca.El dueño de casa estimó que los delincuentes estuvieron cerca de 45 minutos revolviendo todo en el interior de la casa. Los asaltantes se llevaron efectos personales, ropas, algo de dinero y un televisor. Cargaron todo en un auto Renault Clio propiedad de la familia y que a media mañana apareció incendiado en barrio Villa Adela."Uno siente la impotencia de no saber cómo defenderse. Golpeado no, pero psicológicamente uno queda muy alterado y nervioso", concluyó Matheu.

