Por un arañazo y un celular, cayó sospechoso de un crimen
El hombre está acusado de haber participado en el homicidio de un ex guardiacárcel.
Un hombre de 31 años fue detenido ayer acusado de ser uno de los ladrones que acribilló a tiros a un guardiacárcel retirado, quien murió al resistirse a un asalto en barrio Congreso de la ciudad de Córdoba, el 10 de enero pasado. La víctima, Julio César Páez (53), dormía en su cama cuando se despertó con los ladrones en la casa, se levantó con un arma, los enfrentó a tiros y terminó muerto. El caso se presentaba como un enigma para los pesquisas. Pero un arduo trabajo investigativo permitió avanzar en la causa. En la autopsia se determinó que, además de las heridas, Páez se defendió arañando a sus agresores. Fuentes del caso confiaron que algunos vecinos contaron a los policías de Homicidios que vieron a un hombre con el rostro arañado al día siguiente del crimen, caminando por la zona.La pesquisa se centró en saber quién era esa persona, lo que se fue determinando con el paso de los días. Paralelamente, los técnicos policiales comprobaron que el celular robado a Páez había sido activado y le habían cambiado el chip. Con equipos de seguimiento, se logró localizar dónde estaba el aparato. Además, se realizaron escuchas.Páez, quien estaba obsesionado por los robos, se ganaba la vida arreglando heladeras. Grande fue la sorpresa de los investigadores cuando determinaron que el ex guardiacárcel le había solucionado un desperfecto a un aparato de los padres del sospechado. La casa fue allanada meses atrás y se secuestraron pruebas. También, se ubicó el celular robado.Y la causa siguió avanzando. En las últimas horas, el fiscal Roberto Matheu dispuso la detención del sospechoso: Norberto René Crespo (31) fue atrapado en su casa de barrio Parque de las Rosas. No se resistió. Con antecedentes por asaltos, quedó imputado de homicidio en ocasión de robo, agravado. ¿Y los otros dos sospechosos del homicidio? Por ahora, ni noticias.

