Apuntan al círculo íntimo del niño muerto
El pequeño Ariel Tapia 12 fue encontrado sin vida dentro de una heladera en desuso. Lo buscaban desde el sábado pasado.
San Juan. La madre, el padrastro y un hermano de Ariel Tapia, el niño de 12 años hallado muerto dentro de una heladera en desuso, fueron detenidos por su presunta relación con el hecho. También, se encontraron rastros de sangre en una casa vecina, en un descampado del departamento sanjuanino de Santa Lucía. Además, el juez Benito Ortiz confirmó que dispuso la detención de "varias personas cercanas al lugar del hallazgo y de sus familiares directos", alrededor de una decena, entre quienes se encuentran la madre del niño, Alejandra Silva; la pareja de esta, Franco Sifuentes, y el hermano mayor de la víctima.Ocho de esos detenidos ya declararon, en tanto que para indagar a los más comprometidos, el magistrado aguardará a contar con el resultado de la autopsia.El gobernador de San Juan, José Luis Gioja, lamentó el desenlace y a través de su cuenta en Twitter (se encuentra en la cumbre del Mercosur en Brasil), agregó: "Vamos a investigar hasta las últimas consecuencias a este crimen salvaje".Ariel Tapia (12) fue encontrado muerto anoche adentro de una heladera en desuso de un taller metalúrgico ubicado en un descampado vecino a su casa y si bien aún no se realizó la autopsia, el juez dijo que "se trabaja en la peor de las hipótesis", la del homicidio. El magistrado explicó que el estudio forense podría realizarse hoy.El niño estaba desaparecido desde el sábado pasado, cuando salió de su casa para buscar a un amigo, al que no encontró.Tras la denuncia de su desaparición, la Policía provincial lo buscó con la ayuda de efectivos de la Policía Federal y de la Gendarmería, que realizaron varios allanamientos.Finalmente, el cuerpo fue hallado dentro de la vieja heladera, "en posición fetal, apoyado en su costado izquierdo, en calzoncillos, con una media en uno de los pies y tenía alrededor dos zapatillas y un reloj chiquito sin la malla", dijo el juez.El magistrado aclaró que, según los especialistas, no se descarta que el niño haya sido metido con vida en la heladera y que haya muerto allí. "Comprobamos que la heladera no se podía abrir desde el interior y sólo se activaba el dispositivo de apertura tirando una manija desde afuera", agregó.El juez también dijo que para los policías "la heladera no fue plantada, sino que calculan que siempre estuvo en ese lugar".Para Ortiz, lo más importante ahora es establecer qué provocó la muerte del niño, si fue golpeado, atacado o si murió asfixiado.La Policía realizó ayer al mediodía varios allanamientos en casas vecinas a la que vivía Ariel y en una de ellas se encontraron rastros de sangre.Uno de los procedimientos se efectuó en una vivienda ubicada baldío de por medio con la del chico, donde vive una amiga íntima de la mamá de Ariel de apellido Molina, que resultó detenida junto a su pareja, de apellido Gordillo. Los policías contaron que las pericias detectaron muchos rastros de sangre en el lugar, en un picaporte, en un zócalo del antebaño y en una habitación", entre otros sitios.Más información- El triste recuerdo de los primitos de Río Cuarto

