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Admitió ser un violador serial, pidió perdón pero podrían darle 50 años

Tiene 51 años y aceptó haber abusado de 5 mujeres, una de ellas de 14 años. Estudiaba a sus víctimas, las sorprendía en sus casas y, tras el ataque, les robaba.

02 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Admitió ser un violador serial, pidió perdón pero podrían darle 50 años
Preso. Zacarías Bustos (derecha) es esposado por policías. Fue el 17 de junio de 2009 (Archivo / La Voz).

Emilio Zacarías Bustos tiene 51 años y pasó casi toda su vida en prisión, purgando siete condenas por violentos asaltos y hasta por una fuga. Desde el lunes es juzgado en Córdoba Capital por la violación de cinco mujeres, en sus domicilios. El último caso fue el de una veinteañera que fue salvajemente abusada, estando su bebé en una cuna, en su casa de Villa Allende en mayo de 2009. Su esposo y su hermano yacían en otra habitación reducidos por un cómplice, menor de edad. Los otros cuatro ataques ocurrieron en 2008. Uno de los casos sucedió también en Villa Allende; los tres restantes en domicilios de barrio Yapeyú, donde vivía el depravado con su madre. En uno de esos hechos, la víctima también estaba con su hijita presente. En otro caso, era una empleada doméstica y el dueño de casa permanecía maniatado en otra habitación. Otra víctima fue una chica que apenas tenía 14 años. Bustos aceptó ante la jueza Adriana Mandelli (Cámara 9ª del Crimen) haber violado a todas esas mujeres y se mostró arrepentido. El fiscal Carlos Ferrer quiere pedirle una condena de 50 años de cárcel. Dicho de otra forma, una perpetua.El acusado, a través de su abogado Nicolás Turturro, había solicitado un juicio abreviado aduciendo que no quería "revictimizar a las víctimas". Incluso le dijo al fiscal que "no podía explicar" por qué había cometido esos abusos. La intención de Zacarías Bustos era que lo sentencien a 25 años.Su "ofrecimiento" no fue aceptado por el fiscal. Ferrer quiere que las víctimas declaren en la sala (a puertas cerradas) las penurias sufridas y cómo quedaron psicológicamente. No con ánimo sensacionalista, sino para que se conozca en profundidad lo que hizo Bustos y las vidas que arruinó.Según la acusación, el depravado elegía muy bien a sus víctimas. Las estudiaba y planificaba el ataque. A veces entraba por una ventana abierta, otras se metía armado por la puerta.Tras consumar la violación, les robaba bienes y dinero. Para el fiscal, la intención de Bustos era una sola: violar. De paso, robaba. Los exámenes de ADN lo condenaron y ya fue reconocido por las víctimas. Otro serial tras rejas. Bustos fue capturado por la Policía en 2009, acusado de haber violado a una joven en Villa Allende. Pero fue en 2010 que se descubrió la otra gran verdad: Bustos tenía más ataques. ¿Qué pasó? Sucedió que el fiscal de instrucción Carlos Matheu investigaba una serie de violaciones a mujeres, en sus hogares. Los exámenes de ADN determinaron que varios casos registrados en Alta Córdoba eran compatibles con un sospechoso: Roque Villagra (29). Sin embargo, al fiscal le quedaron tres violaciones de Yapeyú con un ADN diferente. Al profundizar la pesquisa, se comprobó que era Zacarías, quien ya estaba preso. Luego se añadiría un quinto caso de Villa Allende.Roque Villagra, el otro serial, fue condenado días atrás, en juicio abreviado, a 17 años. Le probaron seis ataques.Zacarías Bustos propuso un proceso abreviado. No le hicieron lugar. Para el fiscal, si bien son menos los casos respecto de Villagra, la crueldad manifiesta y la reincidencia son claves para pedirle 50 años. El defensor anticipa que apelará.Bustos vivía en Yapeyú y se ganaba la vida como ladrón y albañil. En esa barriada, vivía también Oscar Barraza (56), albañil, que en 2008 terminó condenado a 25 años por violar a 17 abuelas. Por eso se lo conoce como el serial de ancianas.

Quiso huir de la Policía

Cuando Zacarías Bustos fue detenido por policías de Protección de las Personas, se resistió y alcanzó a sacar un revólver 38. No llegó lejos. En el remise donde iba le hallaron otro revólver 38, capuchas y precintos plásticos.