Abuelos golpeados, una modalidad que se repite
“El caso del abuelo atacado en barrio Primera Junta me hizo acordar mucho a lo que le pasó a mi padre”.
"El caso del abuelo atacado en barrio Primera Junta me hizo acordar mucho a lo que le pasó a mi padre". Ayer, mientras aguardaba la sentencia por el crimen de su padre, Jorge Brakin comentaba la noticia conocida a principios de semana, cuando otra vez un jubilado fue víctima de una brutal golpiza.Se trata del asalto que sufrieron Alberto Basualdo (80) y su mujer Lucía Vega (76), quienes el lunes último fueron atacados por un delincuente (hoy prófugo) que logró que le franquearan el acceso de la vivienda de calle Héctor Panizza, en barrio Primera Junta, de la ciudad de Córdoba. Una vez adentro, golpeó en la cabeza con un objeto contundente a Basualdo, quien sufrió aplastamiento de cráneo y debió ser operado en el Hospital de Urgencias, donde quedó internado en muy grave estado. Su esposa también resultó muy golpeada, aunque su estado de salud era mejor. El ladrón robó 300 pesos.El jueves, a tres días de este violento asalto, otra vez un jubilado fue golpeado con severidad para robarle. En esa ocasión, la víctima fue Pablo Cáceres (86), quien fue sorprendido en la madrugada del jueves por un ladrón que ingresó por la parte de atrás a su casa de barrio Abilene, en la ciudad de Río Cuarto.Según informó la Policía, el delincuente aparentemente sabía que el anciano había cobrado tres mil pesos.El hombre no se los dio y fue golpeado por el asaltante, quien finalmente sólo se llevó una pistola calibre 22 que Cáceres tenía en su hogar.El robo fue cometido en Arturo M. Bas al 1300. Vecinos encontraron al hombre en grave estado. Fue trasladado al Nuevo Hospital, donde se le diagnosticó una fractura de maxilar y otros traumatismos.El miércoles, por su parte, Marta del Rosario Peralta (50) fue condenada en la Cámara Quinta del Crimen a 10 años de prisión acusada de intentar matar a una jubilada durante un asalto ocurrido el 9 de febrero de 2009. Aquel día, la ahora condenada ingresó en la casa de Nélida Carolina Garay (tenía 75), en barrio Cerro Norte, de la ciudad de Córdoba, y le exigió mediante amenazas que le entregara dinero. Para lograr su cometido, arremetió contra la jubilada, a la que le colocó una bolsa de nailon en la cabeza para asfixiarla, intentó estrangularla con una media y hasta trató de que ingiriera veneno para ratas.Desde días antes de cometer el robo, la mujer había ido ganando de a poco la confianza de Garay, hasta lograr que ella la dejara pasar a su casa. En ese sentido, expertos en seguridad suelen recomendar que las personas mayores extremen sus cuidados y que no se confíen al momento de atender algún llamado a la puerta.

