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"A mi hijo lo mataron y luego le prendieron fuego arriba del auto"

La madre de Sergio Gaviglio pide el esclarecimiento del caso. Se hicieron dos marchas y dice que recibió amenazas, pero hay cosas sobre las que prefiere "no abrir la boca, para no embarrarla".

13 de abril de 2012 a las 12:01 a. m.
Andrés Ferreras (Corresponsalía)
"A mi hijo lo mataron y luego le prendieron fuego arriba del auto"
Por justicia. Rosa, con una de las pancartas con las que pide el esclarecimiento de la muerte de su hijo (La Voz).

Bell Ville. Ni cuando llora dolida por el recuerdo de su hijo muerto, Rosa pierde la firmeza. Desde su muy humilde casa en calle Mitre, donde crió a sus siete hijos, reclama un pronto esclarecimiento por la muerte de Sergio Gaviglio (37). Su cuerpo apareció incinerado dentro de su auto en la madrugada del 1° de noviembre de 2010, en un callejón oscuro de Bell Ville. "Los primeros 15 días después del hecho, la versión era que se había suicidado. Pero cuando llegó la autopsia, supimos que no fue así. A mi hijo lo mataron y luego le prendieron fuego arriba del auto", afirma Rosa. Ella nunca quiso pasar por el lugar de los hechos. Lo pudieron identificar rápidamente porque la patente del auto se salvó del fuego. A dos metros del vehículo había quedado un bidón con combustible y un par de lentes, cuenta la mujer. Acaricia la foto de Sergio sobre el mantel de hule. A los 62 años, vive de una modesta pensión y un poco que le ayuda cada hijo. "Con eso me arreglo", dice esta mujer que hasta hace unos meses trabajó limpiando casas. No tiene para pagar un abogado y sólo le queda confiar en la Policía Judicial. "Están haciendo un buen trabajo", reconoció.No piensa lo mismo de la Policía local. "Un comisario que estaba en ese momento me dijo que lo de Sergio nunca se iba a esclarecer y que el forense se había equivocado. Me dolió muchísimo", dijo. A la madrugada. Según se pudo reconstruir, el auto ardió entre las 3.30 y las 4.30 horas. Un par de remiseros y un pasajero que bajaba de un colectivo vieron fuego hacia ese sector, una calle paralela al ferrocarril. Pero el aviso a la Policía llegaría casi una hora y media después. Según la mujer, cuando arribaron los peritos judiciales de Marcos Juárez, el lugar no había sido aislado, estaba lleno de pisadas y no pudieron tomar huellas del bidón. Rosa de Gaviglio asegura que su hijo "no tenía problemas con nadie ni deudas; vivía para el trabajo, con un proyecto del que hablaba hasta la noche antes". Explicó que cuando dijeron que era suicidio, le preguntó a su nuera, Verónica Ruiz, si había pasado algo entre ellos: "A ella le interesaba saber qué había hablado yo esas horas antes con él". Rosa asegura que "no hay conflicto familiar", pero que la relación no es la mejor. También contó que Sergio trabajó nueve años en un lugar donde un mes antes de su muerte había renunciado "para darle una mano a un amigo" en otro proyecto. "Esa semana anterior estuvo muy triste", reconoció. Aunque asegura que tenía toda la energía en montar su propia empresa de panificación y confitería. A 17 meses de la muerte, se hicieron dos marchas para pedir justicia en Bell Ville. Rosa cuenta que por esto les dejaron "amenazas" a través de las cuentas de Facebook de familiares. Hay otras cosas sobre las que prefiere hacer silencio. "No quiero abrir la boca para no embarrarla. Para eso está la Justicia", se disculpa. "Sé que no lo voy a recuperar, pero quiero que se sepa la verdad", ruega, sin evitar volver a llorar.