Sobre el celibato y cambios en la Iglesia
El ahora sacerdote Martínez no escapa a la respuesta sobre el celibato.
El ahora sacerdote Martínez no escapa a la respuesta sobre el celibato, luego de que su renuncia, hace 17 años, tuvo que ver con la relación que entabló con una mujer.
“Ser célibe depende de cada persona; la Iglesia no obliga a vivirlo, sino que lo propone, y si un hombre desea formar una familia es importante que se dedique totalmente a esa familia”, opina.
“El celibato tiene que ver con un don que te da Dios, con una perseverancia que te da mucha paz interior, pero eso no debe ponerse primero, porque antes está la decisión real de ser cura y la del amor a los demás”, acota quien asegura haber dejado su rol de sacerdote porque se enamoró de una mujer.
–¿Le gustaría cambiar algo en la Iglesia desde adentro?
–La iglesia es muy rica en sus documentos, y los curas tenemos que vivir la fe de otro modo. Creo que todavía no hemos descubierto el Evangelio, nuestras comunidades son muy devotas de los santos, pero a veces no le llevan el apunte a Cristo. Creo que nos debemos un cambio desde la radicalidad del Evangelio, que la persona de Jesús sea parte de nuestra vida y no una idea, y que la opción por los pobres sea algo real.
– ¿Debe acentuarse la opción por los pobres?
– Sin dudas, pero no con una vida subsidiada. Lamentablemente, hoy hay mucha gente que no quiere trabajar. Hay jóvenes que han visto a sus padres y abuelos vivir sin trabajar. Entonces, cambiar esa forma de ver las cosas se hace muy difícil.

