¿Por qué nos cuesta tanto dormir los domingos? Acá, las explicaciones y algunos tips
¿Nunca te preguntaste por qué dormimos tan mal los domingos? ¿Te cansaste de contar ovejas? En esta nota te explicamos las razones y te damos algunos tips para que puedas dormir un rato.
Domingo, 20 horas. Se acerca la noche, todavía tenemos resaca y cansancio pero sabemos que no vamos a poder dormir. Dicho y hecho: nos acostamos y damos vueltas en la cama sin pegar un ojo. ¿Te suena familiar? ¿Alguna vez te preguntaste por qué nos cuesta tanto dormir los domingos?El especialista en sueño Michael J. Breus contó a The Huffington Post que esto se debe a una especie de "jet lag". "La noche del domingo, el cuerpo se ha acostumbrado a conciliar el sueño de madrugada", explica. Lo que pasa es que después de aprovechar hasta tarde las noches de los viernes y los sábados, nuestro reloj biológico cambia como si hubiéramos tomado un vuelo de 14 horas hasta España. Además, a este factor se le suman otros como ansiedad, fatiga y hasta cambios de estación.

