Yo voté a Cristina
El contundente respaldo otorgado a la persona y a la gestión de Cristina Fernández perfila la emergencia de una nueva gran mayoría, un acuerdo amplio entre los más diversos sectores y colectivos sociales argentinos sobre un proyecto concreto de país. Nelson Specchia.
El contundente respaldo otorgado a la persona y a la gestión de Cristina Fernández perfila la emergencia de una nueva gran mayoría, un acuerdo amplio entre los más diversos sectores y colectivos sociales argentinos sobre un proyecto concreto de país. Sostener que la victoria de CFK responde a la benéfica coyuntura económica es un error y un reduccionismo; la afirmación de que "la gente vota con el bolsillo" sólo disimula una despectiva concepción antidemocrática. En realidad, y como ocurriera en otras oportunidades históricas (en 1916 y en 1945), el proceso iniciado por Néstor Kirchner y ratificado y ampliado por Cristina Fernández ha conducido a un reencantamiento de la política, a un cambio en el imaginario colectivo nacional. Especialmente en los jóvenes, que habían sido expulsados por unas gestiones mediocres, viciadas y vacías de sentido, cuyo cenit se tocó con aquel "que se vayan todos", que implicaba la negación de la vida política y de una cultura democrática. CFK mostró otro camino: el de la recuperación de la utopía, las convicciones y la firmeza del discurso, a través de un programa progresista que combina pragmatismo institucionalista con populismo de izquierdas. Y una nueva gran mayoría nacional se está reuniendo en torno de ella. No pertenezco a ninguna agrupación del "universo K"; soy sólo un intelectual que considera su deber hacer la crítica del poder cuando cabe, y apoyarlo, cuando amerita. Por eso, ayer voté a Cristina.
*Política Internacional UCC.

