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Una reunión disminuida por ausencias

Las difusiones de WikiLeaks y conflictos internos vaciaron el encuentro. Zapatero, Chávez, Morales y Ortega son los principales faltazos.

04 de diciembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Una reunión disminuida por ausencias

Enviado especial a Mar del Plata

Las secuelas por la difusión de los correos electrónicos de WikiLeaks y las particulares circunstancias internas en algunos países contribuyeron para hacer de la XX Cumbre Iberoamericana, que se inauguró anoche aquí, la más devaluada en su historia de dos décadas. La ausencia más significativa es la de José Luis Rodríguez Zapatero, aun cuando haya venido el rey Juan Carlos. Nunca antes un jefe de gobierno de España había faltado a una cita iberoamericana, precisamente por tratarse de una iniciativa que impulsó Madrid en los 90 como parte de su estrategia de globalización de sus inversiones, sobre todo en América latina.El faltazo de Rodríguez Zapatero se justificó en el paquete de ajuste económico que anunció ayer y que tuvo, por caso, inmediata consecuencia con la paralización de los aeropuertos españoles."Era inexcusable su permanencia en España y así lo van a entender nuestros socios en América latina", justificó aquí su canciller, Trinidad Jiménez.Pero aun así, en fuentes diplomáticas no dejaba de reprochársele que al menos podría haber hecho acto de presencia fugaz en las sesiones de hoy. El venezolano Hugo Chávez, por su parte, encontró en las inundaciones en su país la razón de su ausencia. Uno de los animadores centrales de estas cumbres (recuérdese el "¿por qué no te callas?" que le espetó el rey en 2007 en la de Chile), tenía programado incluso ser el orador en un acto político en el Polideportivo, como lo hizo aquí, en la "contracumbre" de las Américas, en 2005, que sepultó el Acuerdo de Libre Comercio que trajo George Bush. Iba a ser su vuelta a la Iberoamericana desde hace tres años. Los cables de la discordia. No fue Chávez el único bolivariano ausente. El nicaragüense Daniel Ortega optó por no venir, al parecer por el conflicto fronterizo con Costa Rica. Tampoco está el boliviano Evo Morales, una ausencia oficialmente sustentada en el postoperatorio de sus rodillas, que sin embargo tendría relación con los cables de WikiLeaks. Evo Morales dijo ayer que "jamás" desconfiaría de la relación con Cristina Fernández. Salió al cruce de que su ausencia se debió a un gesto de malestar por el cable diplomático estadounidense según el cual la Presidenta ofreció a Washington "cooperar" en su relación con Morales, hoy congelada. El único "bolivariano" presente es el ecuatoriano Rafael Correa. Su presencia aparece como ineludible: la Cumbre Iberoamericana aprobará hoy una cláusula democrática que prevé sanciones para los casos de golpes de Estado. Hace dos meses, Correa fue objeto de una frustrada intentona golpista. La cláusula tiene razón, también, en el golpe de Estado de mediados de 2009 en Honduras. El presidente Porfirio Lobo, que surgió de ese proceso tras el desplazamiento de Manuel Zelaya, hoy en el exilio, no fue invitado a esta cumbre, por el no reconocimiento, entre otros, de Argentina y Brasil.En lo único que la cumbre no ha quedado devaluada es en seguridad.